Luego, el gobernador agregó: “Lo veníamos advirtiendo, esta medida responde al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el que se exigía eliminar los supuestos beneficios otorgados a nuestra provincia”. Tras asegurar que el régimen especial “representa desarrollo tecnológico de alta calidad”, “soberanía” y la generación de “empleo”, Melella completó: “Como siempre, el pueblo fueguino, junto a sus trabajadores y el gobierno provincial, va a salir adelante. Vamos a redoblar los esfuerzos en defensa de nuestra industria ante este nuevo embate”.
La Ley 19.640 es la que reglamenta el régimen de promoción en la provincia de Tierra del Fuego, sancionada con el objetivo de fomentar el desarrollo económico y productivo en la región y de consolidar la soberanía argentina en un territorio estratégico. El principal beneficio para las empresas radicadas en la provincia austral es la eximición del pago de distintos impuestos, como los aranceles aduaneros, Ganancias, gravámenes internos, a los réditos y ventas.
La medida consta de una protección arancelaria para sostener su competitividad frente a productos importados, por lo que con la baja anunciada por la administración libertaria, los productos importados -como celulares, aires acondicionados y televisores- resultarán más baratos que aquellos ensamblados en Tierra del Fuego.
Este miércoles, en tanto, el ministro de Desregulación de la Nación, Federico Sturzenegger declaró entre otras cosas que si bien "es cierto que la menor protección (a la industria por la baja de aranceles) pueda reducir algún empleo en la isla, el menor costo de la electrónica para 47 millones de argentinos implicará un dinero 'extra' en el bolsillo que gastarán en otras cosas".