La presencia de Gallo junto a la dirigente tiene una fuerte carga simbólica. El efectivo de la Gendarmería Nacional permaneció detenido en Venezuela durante más de un año luego de haber sido arrestado en diciembre de 2024 al ingresar al país desde Colombia. Durante su cautiverio estuvo incomunicado y sin contacto con su familia, lo que generó reclamos diplomáticos y campañas para exigir su liberación.
El gendarme recuperó la libertad a comienzos de marzo de 2026 tras permanecer alrededor de 448 días detenido en la cárcel venezolana de Rodeo I, un caso que tensó las relaciones entre la Argentina y el gobierno de Nicolás Maduro.
Desde su regreso al país, Gallo mantuvo varios encuentros con dirigentes políticos y autoridades, entre ellos la propia Bullrich, quien había seguido de cerca su situación durante el período de detención y había reclamado públicamente su liberación.
La imagen compartida en la noche del sábado volvió a mostrar ese vínculo. En un contexto distendido, lejos de la agenda institucional y de seguridad que rodeó el caso durante meses, la dirigente libertaria eligió cerrar el día con una salida cultural y un gesto de cercanía con el uniformado.