El legislador fue especialmente crítico con la gestión nacional. “Hoy hay un gobierno que está ajustando ferozmente, que plantea un modelo de exclusión y de pobreza”, afirmó, y consideró que frente a ese escenario se requiere “un análisis político de pensamiento”. En esa línea, propuso avanzar hacia la construcción de “un gran frente nacional” que reúna al peronismo y a otros sectores del centro nacional, con el objetivo de enfrentar el rumbo económico actual.
Al trazar un paralelismo internacional, mencionó el proceso político de Brasil cuando Luiz Inácio Lula da Silva enfrentó a Jair Bolsonaro. “Ese es el espíritu”, explicó, aunque aclaró que no fue a la reunión a plantear ninguna candidatura ni a solicitar avales. “Fui a dialogar sobre cuál es el camino que debería seguir el peronismo”, insistió.
Trabajo en común
Consultado sobre la percepción de que él y Cristina representan posiciones antagónicas, Pichetto relativizó esa lectura. “Hay veinte años de trabajo común. Yo fui presidente del bloque del Senado y no tenía una mirada antagónica”, afirmó. Reconoció diferencias en los últimos años, pero subrayó que ambos optaron por no abordar esos puntos durante la charla.
Respecto a la relación entre la ex presidenta y el gobernador bonaerense Axel Kicillof, evitó hacer especulaciones. Consideró que la provincia de Buenos Aires es “imprescindible y central” en cualquier debate político, pero rechazó anticipar fórmulas para 2027. “No hablo de candidaturas. Aventurar nombres es un error grave”, sostuvo.
Para Pichetto, el desafío inmediato pasa por discutir ideas antes que liderazgos. Señaló que el peronismo enfrenta un “vacío” en su discurso y que debe volver a poner sobre la mesa temas como la producción, el empleo, la educación, la universidad y la articulación con empresarios nacionales y sindicatos. “Estos son los núcleos para construir una propuesta superadora”, concluyó.
El reencuentro, más allá de su impacto simbólico, deja abierta una señal política: la búsqueda de puentes en un escenario atravesado por la crisis económica y la fragmentación opositora.