Lejos de plantear una división entre los modelos de gestión educativa, los académicos de la Universidad de San Andrés —una institución de gestión privada— enfatizaron que el diálogo entre ambos sectores es "parte constitutiva" de su propia tradición.
Sin embargo, advirtieron que para que este intercambio sea real y sostenible, el Estado debe asegurar el sostenimiento de la contraparte pública. "Sostener ese diálogo requiere, antes que nada, garantizar las condiciones materiales para que las universidades públicas donde nos formamos nosotros, nuestros colegas y muchos de nuestros estudiantes, puedan cumplir su misión", concluye el texto.
La carta, que cierra con una extensa lista de firmas de destacados intelectuales, docentes y científicos de la institución, marca un hito en el posicionamiento de las universidades privadas locales respecto de la crisis presupuestaria que atraviesa el sistema público general.
La nota completa
"Los abajo firmantes, profesores e investigadores de la Universidad de San Andrés, en ocasión de la visita del presidente de la Nación a nuestra casa de estudios, reafirmamos nuestro compromiso con el sistema universitario argentino.
Reivindicamos el rol indispensable de las universidades nacionales y del sistema científico-tecnológico público en el desarrollo del país, y reclamamos el pleno cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario sancionada por el Congreso de la Nación.
El diálogo entre el sector público y el privado es parte constitutiva de nuestra tradición universitaria. Sostener ese diálogo requiere, antes que nada, garantizar las condiciones materiales para que las universidades públicas donde nos formamos nosotros, nuestros colegas y muchos de nuestros estudiantes, puedan cumplir su misión".