Y agregaron que los últimos cierres y las desvinculaciones anunciadas responden a un trabajo realizado durante 2024, para regularizar y optimizar los recursos humanos contratados por el Ministerio de Salud y sus organismos descentralizados. “Las medidas implementadas buscan garantizar la transparencia en la gestión y avanzar en una de las directrices principales del Ministerio de Salud de la Nación que apunta a ser eficientes y cuidar los recursos de todos los argentinos”, concluyeron.
Esos despidos se conocieron luego de que se difundiera una denuncia realizada por el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, quien recientemente advirtió particularmente sobre el riesgo de llevar adelante el cierre de áreas que se encargan de enfrentar las epidemias.
Según el listado que difundió el funcionario del gobierno de Axel Kicillof, el Ministerio de Salud nacional dio de baja las direcciones de Géneros y Diversidad; de Recursos Físicos; de Municipios y comunidades saludables; de Investigación en Salud; de Interoperabilidad, Estándares y Desarrollo; de Integración del sistema de Salud; de Equipamiento Médico y de Arquitectura Sanitaria; de Salud Familiar; de Asistencia Directa por Situaciones Especiales; de Uso Apropiado De Antimicrobianos; de Zoonosis; de Tuberculosis y Lepra; de Hepatitis Virales; de Integración de Información Sanitaria, y de Vigilancia Epidemiológica por Laboratorios.
Medidas anteriores en el área de Salud
El año pasado el Gobierno dispuso varias medidas de este estilo para la cartera sanitaria nacional. Una de ellas, anunciada a mitad de 2024, había sido dar de baja el Programa Nacional de Becas de Salud Comunitaria del Ministerio de Salud por no cumplir con los objetivos para los que había sido creado.
Y en octubre, el Gobierno ya había anunciado un plan de reestructuración del Hospital Laura Bonaparte, hecho que generó una fuerte reacción de sus trabajadores y de los gremios estatales que denunciaron la intención de cerrar la institución de salud mental. La protesta llegó hasta las puertas de la Casa Rosada, desde donde luego se anunció una “mesa de trabajo” con el personal y se negó el cierre del establecimiento.