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10 de septiembre 2026 - 23:50
"Si la IA destruye los medios, lo que está en riesgo es la democracia", alertó el presidente de ADEPA

Martín Etchevers se refirió a las tensiones que atraviesa la prensa ante el avance de la Inteligencia Artificial: "Legamos a un punto con los motores de IA donde los gigantes tecnológicos ya ni siquiera llevan tráfico a los medios de comunicación".

Durante la apertura de la 64ª Asamblea General en Tucumán, el presidente de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), Martín Etchevers, expuso las crecientes tensiones que afronta el periodismo ante el avance de la Inteligencia Artificial (IA). Al respecto, enfatizó que “los desafíos de la prensa siempre vienen de múltiples ángulos. El poder político es uno de ellos, pero hoy la tecnología es otro muy fuerte”.

Etchevers analizó el impacto del modelo digital tradicional frente a las dinámicas actuales, recordando la relación previa con las redes sociales: “Con las plataformas ya veníamos viendo cómo se transformaron en intermediarias a partir de un uso que parasitó el trabajo de los medios. Se valieron de la producción periodística que era gratuita para atraer audiencias, conocerlas y obtener beneficios publicitarios, sin valorar jamás lo que los medios aportaban a ese esquema”.

No obstante, remarcó que el escenario se agravó con el auge de los sistemas generativos. “Ahora llegamos a un punto con los motores de inteligencia artificial donde los gigantes tecnológicos ya ni siquiera llevan tráfico a los sitios. Utilizan la propiedad intelectual para dar respuestas directas en sus propios ecosistemas. Menos del 1% de las menciones de la IA llevan a un clic hacia un medio de comunicación”, advirtió.

Pese a depender de contenidos periodísticos verificados para entrenar sus modelos, las grandes empresas tecnológicas evitan retribuir económicamente a los medios. Etchevers cuestionó esta asimetría, al señalar que “ellos mismos reconocen que los medios son las fuentes más fidedignas a la hora de dar respuestas. Desarrollaron un producto que es un negocio fenomenal y no comparten ese resultado económico. El esfuerzo de creación y la inversión económica la hacen los medios”.

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Esta dinámica no sólo atenta contra la economía del sector, sino también contra la precisión informativa. El titular de ADEPA alertó sobre los riesgos de confiar ciegamente en estos sistemas. "En un motor de IA también se filtran fuentes que no son fidedignas, operaciones o propaganda, lo que lleva a respuestas sin la rigurosidad necesaria, sumado al problema de las alucinaciones. Es una nueva forma de desinformación, más peligrosa que la de los algoritmos que priorizaban el escándalo, porque ahora la sociedad asume que la inteligencia artificial es más profunda y neutral”, dijo.

La escala del problema, según expuso, trasciende el ámbito mediático y amenaza las instituciones democráticas globales: “Vemos que los grandes actores tecnológicos son cada vez más actores con poder político. Esto lo viene señalando desde el Papa Francisco en sus encíclicas hasta organismos internacionales como la Unesco. Si se deteriora el modelo de información investigada, verificada y que audita al poder económico y político, lo que queda en riesgo es la propia democracia”.

Por último, Etchevers distinguió la utilidad de la IA como soporte operativo en la producción cotidiana -donde “en las redacciones, la IA nos permite desgrabar una entrevista con rapidez, editar video de forma más sencilla o generar resúmenes para ofrecer mejores servicios al lector”- de la esencia insustituible del ejercicio periodístico.

En ese sentido, concluyó de manera contundente, al afirmar que la tecnología “jamás podrá hacer el trabajo que requiere presencia humana: investigar de manera autónoma, salir a la calle, buscar fuentes, contrastar datos, indagar qué le pasa a la sociedad o descubrir qué está ocultando el poder. Tampoco puede reemplazar el análisis político, la singularidad de la mirada ni la firma de quien escribe. Si la tecnología luego distribuye esa información, tiene que haber un reconocimiento explícito y económico para quienes invirtieron tiempo, dinero y capacitación en sacarla a la luz”.