Problemas para cobrar las cuotas
La pérdida de socios también golpea. Muchos jóvenes dejaron de asistir por la necesidad de trabajar, mientras otros hogares redujeron gastos vinculados a actividades deportivas. Incluso en instituciones donde se mantuvo la matrícula, los dirigentes advierten crecientes dificultades para cobrar cuotas y sostener la actividad.
A ese cuadro se suma un problema estructural de gestión. Muchos clubes todavía funcionan con sistemas de cobro manuales, pagos en efectivo o mecanismos administrativos obsoletos, lo que agrava la falta de previsión financiera. “La falta de financiación y eficiencia en la gestión es consecuencia directa de sistemas de cobro tradicionales que son obsoletos”, explicó Danilo Luján. Sin métricas básicas ni herramientas digitales, muchas instituciones terminan resolviendo urgencias en lugar de planificar.
Algunas experiencias muestran otra alternativa. Clubes que incorporaron pagos digitales o débito automático mejoraron su recaudación y redujeron mora, aunque siguen siendo casos aislados frente a una realidad extendida. Cuando el cobro falla, no solo se resiente la economía: también se pone en riesgo el rol social que cumplen estas instituciones.
Dirigentes de distintos clubes coinciden en que el desafío excede los balances. “Que los chicos no se vayan del club para que no estén en la calle” es una definición que resume el sentido de estos espacios. En ese contexto, advierten que sostener a los clubes no es solo una cuestión deportiva, sino una política de inclusión. Hoy sobreviven más por esfuerzo comunitario que por respaldo estructural.
Con informaciòn de la agencia NA