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09 de agosto 2026 - 09:09
"Que una plataforma de apuestas online sea legal no significa que sea inofensiva"

Lo asegura Milagros Schroder, coordinadora de Educación de Faro Digital. Una mirada sobre un fenómeno cada vez más naturalizado y de qué manera prevenirlo.

Las apuestas online se instalaron con fuerza en la vida cotidiana y su presencia ya excede las propias plataformas: publicidad, fútbol y figuras públicas contribuyen a naturalizar una práctica a la que también acceden niños y adolescentes.

Según Milagros Schroder, coordinadora de Educación de Faro Digital, prevenir exige mirar más allá del momento en que un chico realiza su primera apuesta y preguntarse por un entorno que los familiariza cada vez más temprano con determinadas lógicas de consumo y recompensa.

-Las apuestas online avanzan entre niños y adolescentes y pueden tener consecuencias económicas, emocionales y familiares. ¿Se puede prevenir el fenómeno?

-Sí, hay formas de prevenir, pero el problema no empieza cuando un adolescente entra por primera vez a una plataforma de apuestas. Vivimos en una sociedad donde apostar no se considera una práctica vergonzosa ni especialmente riesgosa: aparece asociada al fútbol, al entretenimiento, a figuras públicas y a la promesa de ganar dinero rápidamente. Ese clima cultural funciona como caldo de cultivo para una industria que busca captar y sostener participantes. Además, muchas de las lógicas de las apuestas ya están presentes en videojuegos y otras plataformas digitales. La recompensa variable, los premios inesperados, las cajas de botín, las rachas y el desplazamiento infinito acostumbran desde edades tempranas a esperar una gratificación que puede aparecer en el próximo intento. No hay una relación automática entre jugar videojuegos y apostar, pero sí una familiaridad previa con mecanismos diseñados para prolongar la participación. Por eso, la prevención requiere educación y acompañamiento, pero también límites al mercado: restricciones a la publicidad, los patrocinios y las estrategias de captación; controles efectivos para impedir el acceso de menores y responsabilidades claras para las empresas. Que una plataforma sea legal no significa que sea inofensiva.

"Las experiencias que antes aparecían en edades más avanzadas hoy comienzan cada vez más temprano", dice la especialista.

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-¿La legislación actual acompaña estos cambios?

-En materia legislativa, existe un proyecto integral con media sanción de Diputados que todavía debe ser tratado por el Senado. El Poder Ejecutivo presentó allí otro proyecto que no contempla varias de las regulaciones incluidas en la media sanción, especialmente las referidas al mercado legal, la publicidad y los patrocinios. La discusión central es si se va a combatir únicamente la oferta ilegal o si se regulará de manera integral una industria que ya ocupa un lugar privilegiado en nuestra cultura. Desde Faro Digital observamos, además, una anticipación de las prácticas: experiencias que antes aparecían en edades más avanzadas hoy comienzan cada vez más temprano. Esta anticipación no puede separarse de plataformas que aceleran los procesos, acortan los tiempos de exploración y exponen rápidamente a chicas y chicos a consumos, lenguajes y dinámicas pensadas para personas adultas. El problema es que, frente a esa aceleración, la crianza y las instituciones suelen llegar de manera reactiva: empezamos a conversar, poner límites o buscar herramientas cuando la práctica ya está instalada o cuando ocurrió una situación grave. El desafío es anticipar también el acompañamiento: hablar antes, comprender las lógicas de las plataformas y construir criterios de cuidado sin esperar a que aparezca el conflicto.