Popular entre los naipes de baraja española, se puede jugar de dos a cuatro competidores. Cada participante recibe siete cartas del montón y a partir de ahí comienza la verdadera disputa. Gana el primer jugador que se quede sin ninguna en la mano

El mazo de cartas sin repartir se deja boca abajo y se saca la carta superior que marcará el palo que deben poner todos los participantes. Empiezan tirando en sentido inverso de las agujas del reloj y van por turnos. Por ejemplo, si la carta del montón es un 5 de oros, todo el mundo debe poner oros. Si no se tiene una carta de ese palo, se extraen dos del montón, dando origen al nombre del juego (se puede jugar recogiendo solo una carta, pero al jugar de este modo es cualquier 2 el que te hace ‘chupar 2’ y dando origen al nombre del juego.

Los jugadores, al quedarse con una sola carta deben decir ‘ultima’. Si no lo dicen debe recoger cuatro cartas del mazo. En caso de agotarse las cartas del mazo sin que haya terminado la partida, se deja la última carta descubierta y se levantan las demás, se baraja y corta de la forma usual en los juegos de cartas y se deja el nuevo mazo para seguir.

Si algún jugador durante la partida no está atento (por ejemplo: en un cambio de sentido al jugador que le tocaría tirar la siguiente carta no se da cuenta y no la tira) debe recoger dos cartas del montón. Hay varias cartas especiales según su número:

El As: se vuelve a tirar. En otras variantes es un comodín que se puede echar si no se puede asistir al palo o número de la carta anterior. El 2: hace levantar al siguiente jugador (o según variantes, el jugador que acaba de echarlo designa a qué otro jugador le toca recoger) dos cartas del montón. Si este jugador tiene otro dos se pasa al siguiente sumando la cantidad de cartas a levantar. Así sucesivamente hasta que un jugador levante el número indicado de cartas, por no disponer de un dos.

El 3: hace recoger cuatro cartas al siguiente jugador (se aplica la misma ley que con el dos). El 7: invierte el sentido del juego. La Sota: se salta el turno al siguiente jugador. También se puede poner que en vez de ‘se salta el turno al siguiente jugador’ hacer que esta carta cambie la dirección de la partida. En algunas variantes la Sota es un comodín igual que el As, con el añadido de que el jugador debe decir cuál es el palo que se debe jugar a continuación, a no ser que el siguiente jugador pueda jugar otro comodín. En este caso se usa el siete para la inversión del sentido de juego y el caballo para saltar al siguiente jugador.

El Caballo: hace descartar cualquier otra carta de tu mano y se esconde debajo del montón. Si se juega con la sota cambiando la dirección del juego, el Caballo será el que salte a los jugadores. El Rey: se lanza otra carta de cualquier otro palo que marcará la tendencia para echar las cartas. No se usa en la variante de la sota como comodín. El Comodín: igual que el 12, sólo se puede echarlo en cualquier momento pues no tiene palo.

Otra forma de cambiar el palo es lanzar una carta con el mismo número que la carta anterior. Por ejemplo, la última carta es un 5 de espadas. Se puede poner esta carta y cambiar el palo dominante a bastos.

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