Según datos, el país supera los 400.000 usuarios activos y registra un crecimiento entre las personas de 50 a 65 años.
Según datos, el país supera los 400.000 usuarios activos y registra un crecimiento entre las personas de 50 a 65 años.
Brasil y Argentina lideran la cantidad de usuarios de América Latina en aplicaciones destinadas a conocer personas fuera de una relación de pareja. De acuerdo con datos de Second Love, una plataforma orientada a ese público, Brasil supera el millón de usuarios y Argentina ocupa el segundo lugar, con más de 400.000 cuentas activas.
El fenómeno también muestra un crecimiento entre las personas de 50 a 65 años y patrones de actividad concentrados en determinados momentos del día. Colombia, Chile, México y Uruguay completan la lista de los principales mercados regionales de este tipo de aplicaciones.
Brasil encabeza el ranking, una posición que la compañía vincula con el tamaño y la cantidad de habitantes del país. Argentina se mantiene en el segundo puesto, con una comunidad que representa una parte importante de los usuarios de estas plataformas en la región.
En América Latina, el público de estas aplicaciones está integrado principalmente por personas de entre 30 y 65 años. Según los datos de la empresa, el 70% de los usuarios son hombres y el 30% son mujeres, aunque la distribución presenta diferencias entre los países.
En Argentina, la brecha es menor: los hombres representan el 60% de las cuentas y las mujeres, el 40%. La plataforma también registró un crecimiento entre los usuarios de 50 a 65 años, un segmento que incorpora herramientas digitales para ampliar sus posibilidades de interacción y búsqueda de vínculos
La presencia cada vez mayor de personas de ese rango etario muestra que las aplicaciones de citas ya no están concentradas exclusivamente en los públicos jóvenes. Para algunos usuarios, estas plataformas ofrecen una vía para conocer personas con intereses similares sin depender de los espacios presenciales o de sus círculos sociales habituales.
Los datos difundidos no identifican los motivos individuales que llevan a cada persona a utilizar estos servicios. Sin embargo, entre las razones que pueden impulsar la búsqueda de conexiones por fuera de una relación estable aparecen "la curiosidad, el interés por vivir experiencias diferentes y el deseo de salir de la rutina".
La actividad en estas aplicaciones también presenta horarios definidos. En América Latina, uno de los principales picos de uso se registra entre las 7 y las 9 de la mañana. El horario del almuerzo concentra otro volumen importante de interacciones, mientras que durante la noche muchos usuarios disponen de más tiempo para revisar perfiles y responder mensajes.
Los viernes al terminar la jornada laboral y los fines de semana también reúnen los mayores niveles de actividad semanal. De esta manera, las primeras horas del día, las pausas laborales y los períodos de tiempo libre aparecen como momentos habituales para establecer contactos.
La expansión de estas plataformas acompaña la diversificación de los servicios digitales para conocer personas. Mientras algunas aplicaciones están orientadas a quienes buscan una relación estable, otras se enfocan en vínculos ocasionales, afinidades específicas o relaciones paralelas. En ese escenario, los usuarios pueden crear perfiles, buscar coincidencias y comunicarse con personas fuera de su entorno habitual.
El crecimiento de las interacciones digitales también implica prestar atención a posibles estafas románticas. Entre las señales de alerta figuran los perfiles con poca información, las fotografías genéricas o las imágenes que pertenecen a otras personas. También pueden resultar sospechosas las declaraciones afectivas intensas durante los primeros días de conversación, cuando todavía no existe un vínculo consolidado.
Otra señal de riesgo aparece cuando alguien insiste en trasladar rápidamente el diálogo a WhatsApp, Telegram o el correo electrónico. Los pedidos de dinero, los relatos contradictorios y las supuestas situaciones de urgencia también pueden formar parte de intentos de fraude.
Ante solicitudes de transferencias relacionadas con problemas médicos, bloqueos bancarios o emergencias, se recomienda no enviar dinero ni compartir información personal o financiera. La precaución resulta clave para evitar que el contacto establecido a través de una aplicación termine en una estafa.