OpenAI experimenta con una herramienta que analiza textos de aplicaciones conectadas para adaptar las respuestas al tono de cada usuario.
OpenAI experimenta con una herramienta que analiza textos de aplicaciones conectadas para adaptar las respuestas al tono de cada usuario.
OpenAI prueba con un grupo reducido de usuarios una nueva función de ChatGPT llamada Writing Style, que permite analizar el contenido de aplicaciones personales como Slack, Gmail, Google Drive o Notion para replicar el estilo de escritura de cada persona. El objetivo es que el asistente pueda redactar textos con una voz similar a la del usuario sin que este tenga que explicar sus preferencias cada vez.
Según el medio especializado BleepingComputer, la interfaz divide las aplicaciones conectadas en tres categorías: mensajería, documentos y correo electrónico. Slack aparece dentro del primer grupo, Google Drive y Notion en el segundo, mientras que Gmail forma parte de la categoría de correo electrónico.
Una vez conectadas las aplicaciones, ChatGPT podría analizar las diferencias en la forma de escribir según cada contexto. De esta manera, podría identificar un registro más informal utilizado en un chat de trabajo y distinguirlo de un tono más cuidado en un correo electrónico. OpenAI confirmó que está probando la función, aunque todavía no informó cuándo estará disponible para el resto de los usuarios.
Hasta ahora, quienes buscaban que ChatGPT escribiera con un estilo personal podían utilizar las instrucciones personalizadas para indicar el tono y las preferencias, o recurrir a la memoria del asistente, que puede incorporar patrones a partir de conversaciones anteriores. Anthropic, por su parte, ya había desarrollado una alternativa similar con Styles, que permite subir o pegar ejemplos de texto para generar un patrón de escritura.
Writing Style plantea un enfoque diferente porque no requiere que el usuario proporcione manualmente esas muestras. En cambio, el modelo podría consultar textos que la persona ya escribió en sus aplicaciones conectadas y utilizar un volumen mayor de ejemplos reales para identificar sus diferentes registros de escritura.
La función se integra además con el desarrollo de ChatGPT Work, lanzado por OpenAI en julio de 2026 para generar presentaciones, hojas de cálculo y otros documentos a partir de información disponible en aplicaciones conectadas. Writing Style sumaría una nueva capacidad a ese entorno: además de utilizar los datos del usuario, el asistente podría emplearlos para adaptar el tono de los textos que genera.
El acceso a estas aplicaciones también plantea cuestiones vinculadas con la privacidad. Conectar Slack, Gmail o Notion implica permitir que ChatGPT acceda a comunicaciones y documentos que pueden contener información personal o corporativa, incluidos datos de terceros. Por eso, resulta relevante revisar los permisos antes de activar estas conexiones, especialmente en cuentas de trabajo.
OpenAI mantiene Writing Style como una prueba cerrada y todavía no estableció un calendario para su lanzamiento general. La compañía tampoco detalló cómo se almacenará o protegerá el contenido de las aplicaciones una vez analizado. Mientras tanto, los usuarios pueden seguir utilizando instrucciones personalizadas o la memoria de ChatGPT para intentar mantener un estilo propio al generar textos.