El debate sobre el control de la inteligencia artificial se intensificó en los últimos días. Sam Altman, CEO de OpenAI, pidió ante el Consejo de Seguridad de la ONU una mayor cooperación internacional, mientras que Dario Amodei, CEO de Anthropic, advirtió sobre riesgos existenciales vinculados con el avance acelerado de esta tecnología.
En ese contexto, Zuckerberg presentó a Muse como el primer paso hacia una superinteligencia personal que, según su proyección, podría estar disponible para miles de millones de personas, el cual apunta a que el asistente acompañe al usuario durante el día y pueda ejecutar tareas mediante instrucciones de voz o conversaciones cotidianas.
Meta anunció que Muse llegará a sus lentes con inteligencia artificial el cual podrá transformar diálogos en acciones concretas. Entre las funciones mencionadas se encuentran incorporar productos a una lista de compras, buscar un horario para hablar con un amigo y enviarle una invitación.
El sistema también permitirá realizar videollamadas en vivo con una versión expresiva e interactiva de Muse, además de mantener conversaciones por voz en tiempo real y utilizar voces personalizadas. Mientras dialoga con el usuario, el asistente podrá resolver tareas en segundo plano a partir de las instrucciones recibidas.