Pero como les sucede a todos los músicos en sus comienzos, vivir de su arte es una
utopía a alcanzar.
"¡Hacíamos de todo un poco! (risas). Desde arreglar televisores, vender electrodomésticos, fabricar ropa. Antes de dedicarnos de lleno al arte fuimos camaleónicos con las formas de ganarnos la vida".
Vientos de cambioNo siempre fueron Cerebro Mágico. Al principio eran conocidos como
"Septiembre", hasta que en el festival en el que debutaron se toparon con otra banda que tenía su mismo nombre. "
Fuimos tan predecibles que nos enteramos en el lugar del evento que otra banda que participaba también se llamaba igual que nosotros y así que el cambio fue más que necesario", recuerdan.
Así, los jóvenes de Pérez, influenciados por diferentes leyendas musicales como
Fito Páez, Soda, Enanitos Verdes, SoundGarden, Led Zepellin, Deep Purple, empezaron a escribir su historia y con su nuevo nombre- acompañado por sus primeras letras, que abordan tanto historias de amor y desamor, sumado a su abierto estilo musical- empezaron a nutrir su repertorio.
Luego de tocar en pubs, boliches, festivales y certámenes que se organizaban en Rosario y la región, editaron un primer CD por la UMI (Unión de Músicos Independientes), el cual "costó mucho difundirlo y poder presentarlo en vivo".
La llegada de "Ángel guardián""Ángel Guardián es una canción que escribí con Martín y Oski", aseveró Rampello, y agregó que "para este nuevo trabajo necesitábamos una nueva canción que refresque la propuesta. Y
Ángel fue un tema que empezó a pegar fuerte en nuestros shows y nuestros clubes de fans, que no sólo se encargaron de bautizarlo, sino de darle el apoyo necesario en radios y redes sociales. Poco haríamos los músicos sin la fuerza que pone la gente que nos sigue. Es una energía muy fuerte la que nos une a nuestros seguidores".
"Buscamos un sonido actual y una lírica afín al público que apuntamos.
Nuestras canciones hablan básicamente de historias de amor y cundo las redondeamos se la pasamos a un súper talento local que se llama Palmo Addario, ya con una idea sobre donde queremos apuntar con la onda del tema", destacan.
Pero, sin olvidar sus comienzos, los Cerebro Mágico pregonan un
feedback permanente con sus seguidores mediante las redes sociales, enfatizando que son "la otra mitad de esta gran familia", y destacan que "son sumamente importantes para nosotros, por eso los cuidamos y queremos mucho. Siempre les agradecemos las incontables veces que nos demuestran que confían en nosotros, en nuestro arte. Siempre destacamos que lo que se ve arriba del escenario son 5 músicos en escena pero para que eso suceda hay un grupo de gente que trabaja incansablemente todos los días"
Tocar en Buenos Aires, la asignatura pendiente
"Estuvimos a punto de tocar como invitados de
Vilma Palma en el Teatro Opera, pero por cuestiones técnicas se frustró a último momento. Hoy estamos en la difusión de nuestro material que gracias a Barca suena por todos lados. Desde ya, para cualquier artista que no es de la ciudad de la furia, presentarse en Buenos Aires es más que un gran sueño, pero vamos escalón por escalón,
no nos gusta quemar etapas", concluye Rampello.