El fenomenal
Arsenio Erico, máximo goleador del fútbol argentino junto a Angel Labruna, símbolo de la historia de Independiente y considerado como el más grande futbolista paraguayo de todos los tiempos, desparramó su enorme calidad y su catarata de goles durante casi dos décadas, pero, curiosamente, nunca vistió la camiseta de la selección de su país.
¿Por qué? Porque fue transferido de Nacional de Asunción a Independiente en 1934, cuando tenía apenas 19 años -por entonces el fútbol estaba parado debido a la Guerra del Chaco-, y porque en aquellos tiempos los jugadores que militaban en el exterior no eran convocados al seleccionado albirrojo.