El periodista, de 82 años, se encuentra en el sanatorio Mater Dei. Hace un mes había sido dado de alta. "Es un paciente muy difícil", dijeron desde su entorno.
El periodista, de 82 años, se encuentra en el sanatorio Mater Dei. Hace un mes había sido dado de alta. "Es un paciente muy difícil", dijeron desde su entorno.
Chiche Gelblung, el legendario periodista de 82 años, fue nuevamente internado en el sanatorio Mater Dei y en esta oportunidad se trata de un cuadro de dificultades respiratorias.
El conductor había cumplido con su trabajo hasta el último lunes, tal como trascendió a través de los familiares. Asimismo, cuenta con un proyecto audiovisual, por lo que el cuadro habría sido inesperado y sería parte de su patología de base.
Hasta el momento, se aguarda el resultado de diversos estudios que determinen cuán comprometidas están sus vías respiratorias, mientras atraviesa la hospitalización en el mismo sanatorio que Mirtha Legrand, quien padece bronquitis.
Fede Flowers, periodista cercano a Chiche, explicó en El Observador que habló con el entorno de Gelblung para saber cómo se encontraba. “Está muy cansado y no afloja. Tiene una tos tremenda y siempre anda desabrigado. Es un paciente muy difícil. Está con oxígeno”, le dijeron.
El ingreso clínico es el segundo en poco tiempo, ya que a fines de julio pasado había sido hospitalizado en el mismo lugar por una trombosis en el tobillo, a una semana de haber experimentado un problema respiratorio y un cuadro febril.
Durante esa instancia permaneció un mes en la Unidad de Terapia Intensiva por complicaciones cardiovasculares y requirió la colocación de dos stents. “El primer médico que me vio me dijo: ‘Estás golpeando las puertas del cielo’. Pero yo no me sentía así. No tengo perdón para ese tipo, porque nadie le puede decir así a un paciente. En todo caso, que diga ‘estás jorobado’”, había comentado el propio conductor.
A su vez, recordó el momento en el que se preparó mentalmente para perder un pie, si eso significaba que podía estar mejor: “Yo ya tenía resuelto que si había que perder el pie, lo perdía. Yo le dije a mi mujer dos días que si era el precio, lo perdía".