Con la nueva modalidad del fútbol pago volvieron las reuniones de cafés y clubes -y hasta en plazas públicas o en plena calle- para ver fútbol. Y como lo que estaba en juego era River y Boca la necesidad aumentó geométricamente.
Si bien el fútbol pago volvió para quedarse la semana pasada, esta vez la situación fue mucho más visible. Y, por la trascendencia del juego, hubo incluso organización e ingenio para superar el fútbol codificado. Por ejemplo, los vecinos de Parque Chas proyectaron la transmisión en la Plaza del Éxodo Jujeño, ubicada en Gandara al 2800.
Otra imagen que icónica de este Superclásico modelo 2017 fue la que dejó el convite de la agrupación Boca es Pueblo, que convocó a los hinchas xeneizes a ver el partido por pantalla gigante en las puertas de su local en Irala y Lamadrid, en el barrio de La Boca.
Una imagen que generó polémica y discusiones en las redes sociales fue la de un bar de Del Viso que bajó las persianas para evitar el efecto "ñata contra el vidrio".
Postales que, a partir de ahora, se repetirán cada fin de semana.