El lateral uruguayo convirtió su primer gol con el Xeneize en el mismo estadio donde su excompañero de Nacional sufrió la descompensación que días después terminó con su vida.
El lateral uruguayo convirtió su primer gol con el Xeneize en el mismo estadio donde su excompañero de Nacional sufrió la descompensación que días después terminó con su vida.
Leandro Lozano vivió una noche sinigual en el Morumbí, donde marcó su primer gol con la camiseta de Boca y fue una de las figuras de la clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana. Pero, apenas terminó el partido, el lateral uruguayo dejó de lado la alegría y tuvo presente a Juan Izquierdo, su excompañero en Nacional. “Fue un partido muy especial para mí, hace dos años perdí un compañero en esta misma cancha”, expresó en diálogo con DSports.
El recuerdo tuvo un peso todavía mayor porque Lozano había estado presente aquella noche de agosto de 2024. Nacional enfrentaba a San Pablo por los octavos de final de la Copa Libertadores cuando Izquierdo, que había ingresado en el segundo tiempo, sufrió una arritmia y se desplomó sobre el campo de juego. Fue asistido inmediatamente y trasladado al Hospital Albert Einstein, donde permaneció internado hasta su fallecimiento, el 27 de agosto, a los 27 años.
Dos años después, Lozano volvió al mismo escenario, pero con la camiseta de Boca y en una instancia decisiva. Su gol llegó a los 60 minutos, cuando apareció por sorpresa en ataque y sacó un zurdazo que venció a Rafael y puso al Xeneize arriba en el partido. Boca finalmente empató 1-1 y avanzó a las semifinales.
Después del encuentro, el uruguayo también quiso hacer extensivo el recuerdo a la familia de Izquierdo. “Dejame mandarle un saludo grande a mi familia, más que nada, a la familia de Juan Izquierdo. Hoy fue un partido muy especial para mí acá”, señaló todavía sobre el campo de juego. Y agregó: “Para toda la familia de Juan”, en una dedicatoria que estuvo por encima de cualquier festejo personal.
El 22 de agosto de 2024, Izquierdo se desplomó en el tramo final del partido entre Nacional y San Pablo en el Morumbí. El defensor fue retirado en ambulancia y trasladado de urgencia al hospital paulista. El parte médico informó posteriormente que había sufrido una parada cardiorrespiratoria asociada a una arritmia cardíaca y, tras varios días de internación, falleció el 27 de agosto.
Para Lozano, aquel episodio quedó ligado para siempre a ese estadio. Él fue uno de los compañeros que estuvo cerca de Izquierdo aquella noche, cuando el fútbol quedó completamente en segundo plano ante la gravedad de la situación. Por eso, regresar al Morumbí dos años después y hacerlo además como protagonista de una clasificación tuvo una carga especial para el defensor uruguayo.