Tras recibir el mensaje de la barra decidió ponerle punto final a su ciclo como entrenador de Independiente. Le van a pedir que se quede, pero hoy se despedirá del plantel en el entrenamiento de Villa Dominico.
En medio de la escena montada en las puertas del vestuario (ver página 14), Antonio Mohamed no dudó en anunciarle a los jugadores del plantel su decisión de renunciar al cargo. Una hora y media después de finalizado el encuentro, los jugadores abandonaron el estadio. Mientras afuera la barra daba su veredicto, el técnico rojo, que coronó campeón a Independiente de una copa internacional después de 15 años, dijo “basta”: Su esposa Patricia, y parte de la familia, había sido testigo de la movida. El Turco, quien ya había advertido en un par de ocasiones con la posibilidad de dejar el club, en desacuerdo con muchas decisiones dirigenciales, esta vez no lo dudó. Cuando entró al vestuario hubo silencio; se organizó la conferencia de prensa y estaba evaluando la posibilidad de charlar con los periodistas. Cruzó un par de palabras con Comparada, con los comentarios de rigor para estas ocasiones, y, ni bien el presidente abandonó el lugar, aparecieron los barras en el hall con insultos dirigidos al técnico y a los jugadores, pero nada contra la dirigencia. No hizo falta un inspector para interpretar lo que estaba pasando. Fue en ese momento que el DT le dijo a los jugadores: “no va más, se acabó”. Hace un par de días, los hombres fuertes de la dirigencia de Independiente clamaron que “la continuidad del entrenador estaba asegurada” y que “no corría riesgo ni siquiera en caso de que perdiera ante Boca”. Después, cuando se conoció de manera extraoficial la decisión de Mohamed, trascendió que la intención de la dirigencia fue convencerlo para que se quede. Pero la decisión está tomada. Hoy, en el entrenamiento previsto para las 10, Mohamed se despedirá oficialmente de los jugadores y, seguramente, hablará con la prensa.
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