El ex presidente reconoció que está alejado del ruedo: “No intervengo en las campañas, estoy escribiendo mis memorias y mis reflexiones, ejerciendo mi profesión de abogado”. Felicitó a Cristina pero alentó a Alfonsín.
El ex presidente Fernando de la Rúa negó ayer que se haya divorciado de su esposa, Inés Pertiné, y afirmó que está “alejado de la política de competencia”, ejerciendo su profesión de abogado y “preparando” sus defensas en las causas penales donde está imputado. “Es un absurdo que me haya divorciado. Es un hogar sólido y el domingo fuimos a votar juntos”, puntualizó De la Rúa, al desmentir las versiones publicadas ayer en un semanario porteño. De la Rúa, de 73 años, dijo que está casado con Pertiné “desde 1970, ¿cuánto es?”, preguntó y pidió “no difundir pavadas”. Consultado sobre qué actividad está desarrollando actualmente, señaló: “Estoy alejado de la política de competencia, no intervengo en las campañas. Estoy escribiendo mis memorias y mis reflexiones, ejerciendo mi profesión de abogado y preparando mis defensas”.
Alentó a Alfonsín El ex presidente Fernando de la Rúa también felicitó a la mandataria Cristina Fernández por el contundente apoyo que recibió en las elecciones primarias y le deseó “éxito en su gestión”, pero alentó al candidato radical Ricardo Alfonsín para los comicios del 23 de octubre al asegurar que “se puede” y recordar que él derrotó al justicialismo en 1999. “El 70 por ciento del voto ha sido justicialista, sin embargo yo le gané al justicialismo en 1999, se puede”, expresó De la Rúa a la agencia DyN, al rememorar su victoria del 24 de octubre de aquel año junto a Carlos “Chacho” Alvarez, contra el binomio del PJ Eduardo Duhalde-Ramón “Palito” Ortega, y evaluó que “la dispersión de la oposición y la propaganda oficial definió la elección” del domingo. Además, consideró “una pena” que el gobernador santafesino y candidato presidencial del Frente Amplio Progresista (FAP), Hermes Binner, “negara la alianza” con Alfonsín y le envió un saludo a Fernández de Kirchner: “La felicito y le deseo el mayor éxito”. Consideró que la victoria del kirchnerismo “era previsible por el buen clima de la economía” y juzgó “bueno que haya un pronunciamiento categórico” en las urnas, “así no quedan dudas” y se “fortalecen las instituciones”. De la Rúa, presidente entre 1999 y fines de 2001, cuando debió renunciar por la grave crisis social que se desató en el país, dijo que el Gobierno “tiene sus déficits”, que prefirió no detallar, y salió al cruce de las críticas de un sector del radicalismo por la alianza que hizo Alfonsín con el diputado del peronismo disidente Francisco de Narváez.