Vladimir Putin y Donald Trump, presidentes de Rusia y Estados Unidos, respectivamente.
Ante la consulta, Zelenski habría respondido: “Por supuesto. Podemos si nos das las armas”. El respaldo de Trump a esta estrategia quedó patente cuando, según las mismas fuentes, describió el objetivo como una forma de “hacerles [a los rusos] sentir el dolor” y forzar al Kremlin a negociar.
Un funcionario occidental, al tanto de la llamada, interpretó la conversación como reflejo de un creciente interés entre los aliados occidentales de Ucrania por suministrar armas de largo alcance que permitan “llevar la guerra a los moscovitas”, una idea que, según Financial Times, también viene circulando en privado entre funcionarios estadounidenses en las últimas semanas.
La misma versión fue planteada por David Ignatius, el columnista del diario The Washington Post que escribió: “La determinación de Trump de presionar a Putin quedó patente en una conversación que mantuvo la semana pasada con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, según me contó una fuente. Trump le preguntó a Zelenski por qué no atacaba Moscú. ‘Podemos hacerlo si nos dais las armas’, respondió Zelenski. Trump dijo que Ucrania debía ejercer más presión sobre Putin, no solo en Moscú, sino también en San Petersburgo”.
La respuesta oficial de Trump de este martes
Luego de que la noticia trascendiera mundialmente, Trump negó la versión cuando fue consultado por la cadena Fox News sobre el tema: "No, no debería atacar Moscú". La Casa Blanca, en tanto, reaccionó en la misma sintonía que su líder a la información publicada por Financial Times y The Washington Post.
Sin embargo, el primero de los medios, uno de los más prestigiosos del mundo y cuya sede está en Londres, Gran Bretaña, también consignó que la conversación entre ambos mandatarios derivó en la entrega de una lista de posibles sistemas de armas para Kiev por parte de Estados Unidosdurante una reunión celebrada en Roma la semana pasada.
Tres personas con conocimiento de este encuentro confirmaron que Zelenski recibió un listado de sistemas de ataque de largo alcance que podrían llegar a Ucrania a través de transferencias de terceros países. Este mecanismo permitiría a Trump eludir la necesidad de aprobación del Congreso para la ayuda militar directa, autorizando la venta de armas a aliados europeos, quienes a su vez las transferirían a Ucrania.
Entre las peticiones ucranianas figuraban los Tomahawk, misiles de crucero de precisión con un alcance aproximado de 1.600 kilómetros. No obstante, tanto desde la administración Trump como la de su antecesor, Joe Biden, expresaron en distntas oportunidades sus reservas sobre la falta de moderación de Ucrania en el uso de este tipo de armamento, según una fuente familiarizada con la lista compartida con Zelenski.
En una reunión celebrada el lunes en el Despacho Oval con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, Trump anunció un plan para suministrar a Ucrania sistemas de defensa aérea Patriot y misiles interceptores, aunque no mencionó el envío de otros sistemas de armas.
Volodomir Zelenski, presidente de Ucrania.
El presidente estadounidense manifestó su descontento con Rusia y su líder por la ausencia de avances hacia un acuerdo para poner fin a la guerra. “Estoy muy decepcionado con el presidente [Vladimir] Putin, porque pensé que habríamos alcanzado un acuerdo hace dos meses”, declaró Trump.
Por su parte, Dmitry Medvedev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia y antiguo presidente interino, restó importancia a la postura de Trump. “Trump lanzó un ultimátum teatral al Kremlin... A Rusia no le importó”, escribió Medvedev en X.