L a semana que pasó tuvo una fuerte denuncia sobre violencia de género y esta vez el apuntado fue el reconocido actor Lito Cruz. Ayer, el actor habló sobre las acusaciones que le hizo su ex mujer, Patricia Perrotta, y aseguró que será la Justicia quien deba decidir. “Yo no puedo decir nada, la Justicia tiene que decir. La Justicia es la Justicia, ellos tienen que hablar y darnos idea de lo que pasó, el resto es todo subjetivo”, aseguró el actor en Los Angeles de la Mañana. Por otra parte, dijo desconocer que la relación de ellos fuera conflictiva como había asegurado ella, que dijo que de los tres años que estuvieron juntos, sólo se llevaron bien durante el primer mes: “Fue todo simple, no hubo quejas, nada”. Entre otras cosas, Perrotta lo acusa de haberla dejado encerrada con la llave de gas abierta: “Si yo estaba ahí con el gas me hubiera muerto también. Ella dice lo que quiere decir, pero nada que ver”. Al ser consultado sobre si cree que su ex está desequilibrada, dijo que no lo sabe y que eso lo deberán determinar los psiquiatras y la Justicia.
Además de las acusaciones de violencia, a Lito su ex pareja lo acusó de alcohólico y adicto a la cocaína. “¿Cuál es el problema?”, se preguntó Lito en respuesta a los dichos de su ex. “No pasa nada, soy un hombre grande, voy hacia los 80. Uno ha trabajado toda su vida por algo y de pronto gente que no tiene talento para otra cosa se cuelga de la gente que trabaja honestamente. Ojalá le vaya bien, así gana plata”, dijo, despreocupado por la situación. Luego, cerró: ‘No me importa lo que diga la gente de ese nivel. Yo iba a hacer una conferencia de prensa con lo que sucedió, pero son cosas que le pasan a la gente que trabaja. Quien no trabaja, se apropia de quien trabaja, quieren ser famosos a costa de nosotros”.
Las acusaciones de la mujer fueron muy duras y será la Justicia la que dirima este problema. “Casi convivíamos en la casa de él, me dejaba abierta la llave de gas y encerrada en su casa. Era obsesivo celoso mal. Cuando volvía me pedía perdón, como hacen los psicópatas. Después de maltratarme me pedía perdón, me decía que si lo dejaba, iba a hacer lo que hizo Otelo y que me iba a tirar en el volquete de la puerta de la casa. Una vez intentó golpearme dos veces, pero lo frené porque hice judo de chica; eso me salvó la existencia, porque las dos veces que vino a golpearme lo agarré del cuello”, dijo en declaraciones a los medios. Y aseguró que una vez intentó denunciarlo pero que la Policía no la recibió. En el 2015 fue a la Policía: “El intentó golpearme y no llegó, y para hacer la denuncia tenés que bancar que te pegue. Como lo frené, no me quisieron tomar la denuncia”, explicó. Como siempre en estos casos, será el juez quien decida.