Pero al terminar la sesión, descubrió que su ostentoso reloj Rolex había desaparecido y acusó a la mujer de robárselo, quien lo negó ante la llegada de la policía y agregó que el cliente "estaba molesto porque no quiso tener sexo sin condón con él"
El hombre aseguró ante los agentes que la masajista le pidió que se quitara el reloj para la sesión, este obedeció, pero luego de 30 minutos el accesorio de lujo había desaparecido.
Las autoridades registraron a la mujer y decidieron hacerle unas radiografías y en ese momento descubrieron que el Rolex se encontraba escondido en su vagina.
La masajista debió pagar una fianza de 40 mil dólares para quedar en libertad, pero de ser encontrada culpable en el juicio podría afrontar penas de hasta 20 años en la cárcel.