Varias de las soluciones cosméticas están al alcance de la mano y de cualquier bolsillo. Es posible rejuvenecer el cuerpo y mantener la piel lozana sin costosos tratamientos con secretos de la abuela que nunca pasan de moda
La mayoría de las veces, los tratamientos cosméticos para rejuvenecer el cuerpo y mantener la piel en buen estado implican un desembolso importante de dinero y no todos tenemos la posibilidad de disponer de un extra para destinarlo al cuidado personal. Sin embargo, como todas las mujeres somos coquetas y nos encanta lucir bien, podemos poner en práctica los secretos de nuestras abuelas para lucir bellas, con sólo aplicarse productos que nos ofrece la naturaleza. Así que con sólo abrir la heladera o la alacena, encontraremos el secreto para rejuvenecer.
La mayoría de los productos que están a la venta poseen ingredientes naturales, ya que sus propiedades fueron analizadas por dermatólogos y científicos que comprobaron su eficacia para mantener la belleza.
Los huevos contienen en la yema vitamina A, que posee propiedades curativas . Resulta ideal para combatir el acné y lucir una piel suave y lisa.
Hay que separar la yema de la clara de un huevo y extenderla por las zonas afectadas con acné. La clara, que contiene albúmina, conviene aplicarla sobre el rostro y cuello como una mascarilla humectante. Dejar que se seque y después enjuagar. También para el cabello seco y quebradizo, lo mejor es probar con un acondicionador de huevo antes del champú. Uno o dos huevos, según la extensión del cabello, serán suficientes para aplicar con un masaje sobre el cuero cabelludo húmedo. Luego de unos minutos, lavar en forma habitual.
El limón posee ácido cítrico y por sus componentes facilita la eliminación de células muertas. Medio limón resulta suficiente para frotar sobre las rodillas, codos y talones ásperos, permitiendo la renovación de las células. También resulta útil para quitar olores persistentes de las manos como el olor a pescado o ajo. Sólo con frotar un gajo entre las manos, se eliminará el olor.
El yogurt, la avena y los pepinos nos facilitarán una limpieza profunda de los poros de la piel, que resulta fundamental para activar la circulación. La avena ayuda a eliminar las células muertas de la piel. Para las pieles grasas con tendencia al acné, conviene mezclar una pequeña cantidad de avena cruda con agua como para formar una pasta. Aplicarla con suaves palmaditas sobre el rostro. Una vez que se secó, dejarla media hora para que haga efecto y luego enjuagar con agua fría.
El ácido láctico del yogurt sin sabor, suaviza la piel. Se debe extender sobre el rostro una cantidad suficiente de yogurt y luego de 20 minutos enjuagar con agua tibia.
Para ayudar a la circulación y sentir una piel fresca y suave, lo ideal es preparar un puré con medio pepino y una cucharadita de menta seca. Extender el preparado sobre el rostro y dejar actuar por 20 minutos. Luego enjuagar con agua fría.