Señor director:

Los eternos olvidados. Ante la movida del dólar luego de las ultimas elecciones de las PASO nuestro señor Presidente tomó una serie de medidas para paliar la crisis que hambrea al pueblo mas aún de lo que estaba. Lamentablemente se olvidó de los que más lo necesitan, los jubilados, abuelos que con su trabajo aportaron al crecimiento de nuestro país. Los economistas de su Gabinete dicen que recibirán el aumento previsto trimestralmente. Lo que no tienen en cuenta es que hay jubilaciones y pensiones que no llegan a cubrir las necesidades básicas. Algunos de nuestros abuelos cobran 8500$ más los descuentos que por Ley se aplican por OS etcétera. Yo me pregunto: ¿hasta cuándo van a poder vivir con este salario miserable y vergonzante? El señor Macri dice que no podemos vivir fuera de las pautas de los países del Primer Mundo, lo que no tiene en cuenta es que en esos países los jubilados y discapacitados son atendidos en sus necesidades en forma preferencial teniendo salarios de acuerdo al costo de vida del país donde residan quedando muy lejos de nuestra realidad. Yo me pregunto y le pregunto a quienes tienen nuestras vidas en sus manos: ¿hasta cuándo van a mirar a un costado sin tener en cuenta que existimos y que trabajamos toda la vida para disfrutar y no padecer los últimos años de nuestra vida? Dios quiera que recapaciten y por una vez se acuerden de aquellos que hoy no llegan a comer como merecen y menos aún comprar los remedios que necesitan de no ser así no se enoje nuevamente con el Pueblo que usted dirige si en octubre no obtiene los resultado e electorales que tan mal lo pusieron el día después de las PASO.

Hilda Beatriz Lafuente

DNI 14.456.859

Diálogo

Señor director:

Desde la aparición de los teléfonos celulares y su uso masivo, ¿el diálogo se ha ampliado? Es lindo ponerse a estudiar este movimiento masivo de comunicación. Millones de personas están en plena unión, por medio de mensajes de texto o hablando por el inalámbrico. Pero ¿se está dialogando o se está averiguando algo? Antes de la aparición de éste instrumento, utilísimo y pactiquísimo, las personas durante horas pensaban en lo que decir a otra. Ya fuera un convenio, una propuesta, un negocio, una cita o simplemente averiguar de su persona. Hoy en el momento que aflora un pensamiento o una inquietud, se obtiene la respuesta. Entonces los diálogos son más breves y no razonados. Antes en el momento de tomar una determinación, se tenía el tiempo suficiente para meditar si ese paso estaba correcto. Hoy ante cualquier duda, insinuación, sospecha o pálpito, se la quita, comunicándose con la otra parte interesada. No muchas veces la determinación es acertada ya que es apresurada y por supuesto no meditada lo suficiente. Antes, las reuniones tenían largos diálogos e intercambios de ideas, propuestas y las decisiones se razonaban. Hoy vemos a las personas caminando con una mano en la oreja o hablando al micrófono, pero con seguridad tomando malas decisiones. Aquel ‘rendez-vous’ que hacía que las personas sintieran las diferentes inflexiones de voz con lo se conocía la reacción, está matizada por improperios por haber tropezado con algo o alguien. Todavía el humano tiene una neurona en actividad plena y otra de apoyo. Pero no puede prestar atención a dos cosas a la vez. Es que tiene una sola boca. No puede llevar dos conversaciones al mismo tiempo, en alguna no está prestando toda la atención. No queda bien. Era lindo recibir de nuestro interlocutor, toda la atención y no una parte. ¿Será la modernidad? Parece que sí.

Felipe J Enrich

DNI 92.343.888

Fondos

Señor director:

Antes se decía ‘E ‘cosa de Mandinga’ Hoy decimos, ‘E’ cosa de los políticos’ Solo veamos ciertas cosas que son incomprensibles e inmorales. Un día el Estado necesitó dinero para pagar cosas. Como no había a quien sacarle, puso en venta un Bono ajustado por CER. O sea que según aumentara el costo de vida, allá iba en interés. Tuvo aceptación y por las dudas se aseguraron que los fondos de los jubilados, fueran allí. Entonces, para equilibrar las cuentas, pusieron un empleado inmoral que mintiera en los valores de los índices. Eso significó que se les robara a los inversores. Es que es una costumbre que no se puede superar. Entonces se viola uno de los principios cristianos ‘No mentirás”. Es posible que quienes hayan invertido en esos Bonos, un día reclamen que les digan la verdad y pidan la diferencia. Los inmorales ya se habrán ido y tal vez de esta vida. Quienes vengan dirán ‘son cosas del pasado y no tenemos la culpa’ Será falso. Los diputados y senadores lo aprobaron. Entonces los llamarán ‘inversores carroñeros’ Solo querrán cobrar lo que le robaron y lo pagaremos entre todos... lo que se roban y mal administraron. No nos pidan luego que no mintamos a la AFIP y otros, para que los políticos se los lleven, no va.

Martha S Neffa

DNI 92.061.604

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