El ataque se produjo en la localidad de Los Hornos. La víctima fue abordada por dos delincuentes en moto, que lo tiraron de la bicicleta. Pese que no se resistió, uno de ellos lo baleó en una pierna.
El ataque se produjo en la localidad de Los Hornos. La víctima fue abordada por dos delincuentes en moto, que lo tiraron de la bicicleta. Pese que no se resistió, uno de ellos lo baleó en una pierna.
Un nuevo hecho de inseguridad ocurrió este domingo en La Plata, donde dos motochorros balearon a un joven de la localidad de Los Hornos para robarle la bicicleta.
El hecho se produjo alrededor de las 7.40 en la calle 58, entre 147 y 148. Allí, un hombre de 27 años, identificado como Gustavo Ruiz Díaz, fue abordado por los delincuentes . En ese momento, lo tiraron de la bicicleta y lo balearon en una pierna para luego sustraerle la bicicleta y escapar de la zona.
La víctima recibió un balazo calibre .22 que quedó alojado en la pierna sin orificio de salida y fue auxiliada por vecinos que escucharon los gritos y la detonación.
Según informaron los investigadores, la motocicleta usada por los delincuentes tenía una denuncia por robo presentada pocas horas antes del asalto. Además, la Policía señaló que los ocupantes de la moto eran seguidos desde la zona de Melchor Romero.
Hace menos de dos meses, la localidad de Los Hornos había sido escenario de otro robo protagonizado por dos motochorros armados, que asaltaron un pet shop y obligaron a la dueña a tirarse al piso para robarle el dinero de la caja.
El robo ocurrió en un negocio ubicado sobre la calle 143, donde los delincuentes llegaron en motocicleta, ingresaron por separado al comercio, redujeron a la comerciante y uno de ellos abrió la caja registradora para sacar el efectivo. Los asaltantes no se limitaron a robar el dinero y siguieron recorriendo el lugar en busca de otros objetos de valor. En ese momento, la dueña del pet shop se levantó y corrió hacia la parte trasera del local para escapar.
Uno de los ladrones intentó alcanzarla, pero la mujer logró salir y pedir ayuda a los gritos. “¡Ayuda, me están robando!”, gritó ya en el exterior. Ese pedido de auxilio aceleró la fuga de los delincuentes, que escaparon en la misma moto en la que habían llegado.