También señaló que los delincuentes suelen aprovechar los momentos en los que las familias llegan o retiran a sus hijos del colegio.
Los vecinos sostuvieron que los robos ocurren en distintos puntos del barrio y a diferentes horas del día. “No podés salir. Es un desastre”, agregó una de las manifestantes.
“Mi hijo no me dejaba venir acá. Me decía: ‘Mami, no vayas por si pasa algo’. Tienen diez años, o sea, tienen miedo”, contó otra de las mujeres presentes en la marcha.
Otro de los vecinos que participó de la protesta aseguró que están “cansados de la misma situación” y reclamó medidas concretas para evitar otros hechos. “En Palomar, salir a la calle es jugarte un pleno, es la ruleta. Te bajás del auto y no sabés qué te va a pasar”, sostuvo.
Entre los manifestantes había familias de alumnos de la escuela Emaús. Una madre contó que tiene una hija de 12 años que asiste al establecimiento y que, a partir de los hechos recientes, decidió pedirle que no salga de la escuela durante los recreos.
“Es como cortarle un poco las alas. Ellos, en el momento que tienen, salen a comprarse algo afuera”, sostuvo y contó que los padres comenzaron a organizarse a través de un grupo de WhatsApp para mantenerse comunicados y evaluar nuevas medidas de seguridad.
“Se va a plantear al colegio a ver si se puede generar algún otro medio de ingreso, porque que todos sean en la misma cuadra es un montón”, explicó.
Por su parte, el intendente Lucas Ghi mostraba en sus redes su actividad más importante en los últimos días siento parte de una carrera.
Los hechos
La marcha de los vecinos se produjo horas después de que un hombre de 51 años fuera baleado en el abdomen cuando llevaba a su hija al colegio.
La víctima, identificada como Hernán Mariano Catarraso, es un policía bonaerense retirado que se enfrentó a los delincuentes cuando intentaron asaltarlo. El hombre fue trasladado al Hospital Posadas y luego derivado a una clínica privada de San Justo.