El dato servirá para verificar si el proceso de desaceleración iniciado en el último trimestre se consolidó o atravesó una pausa. En la Ciudad de Buenos Aires, la inflación del séptimo mes es ubicó en el 2,9%.
El dato servirá para verificar si el proceso de desaceleración iniciado en el último trimestre se consolidó o atravesó una pausa. En la Ciudad de Buenos Aires, la inflación del séptimo mes es ubicó en el 2,9%.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dará a conocer este miércoles 13 de agosto el dato de la inflación correspondiente al mes de julio. La publicación del indicador genera alta expectativa en el Gobierno, dado que permitirá verificar si el proceso de desaceleración iniciado durante el último trimestre logró consolidarse o si atravesó una pausa por tensiones estacionales y movimientos cambiarios.
Las proyecciones elaboradas por consultoras privadas ubican el avance mensual de los precios en un rango comprendido entre el 1,9% y el 2,1%. Estas previsiones se encuentran alineadas con las estimaciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que confecciona el Banco Central, el cual proyectó para el séptimo mes del año una variación de entre el 1,9% y el 2,0%.
De ratificarse este panorama, la inflación de alcance nacional se mantendrá marcadamente por debajo de la cifra correspondiente a la Ciudad de Buenos Aires, donde el IPC porteño registró un 2,9% empujado por aumentos en alojamiento (29,1%), paquetes turísticos (26%), pasajes aéreos (21,7%), electricidad (5,9%) y educación privada (4,1%).
El dato que difundirá el organismo oficial posibilitará contrastar el ritmo de los precios con la evolución registrada en el período previo. Luego de haber alcanzado un valor máximo del 3,4% en marzo, la inflación comenzó a mostrar un sendero descendente: cayó al 2,6% en abril, continuó en 2,1% durante mayo y se ubicó en el 1,9% en junio. Este último registro adquirió relevancia, al perforar nuevamente el piso del 2%, algo que no sucedía desde agosto de 2025.
Sin embargo, el comportamiento general durante julio se vio influenciado por dinámicas estacionales y coyunturales. Por un lado, las vacaciones de invierno incrementaron el flujo turístico y las actividades de entretenimiento, ejerciendo presión sobre los precios del sector. A ello se sumó el impacto del Mundial 2026, que impulsó la demanda de pasajes aéreos y logística internacional. Y por el otro, la fluctuación del tipo de cambio sumó incertidumbre tras acumular un incremento cercano a los $100 entre los días finales de junio y el comienzo de julio, generando un traslado moderado pero no generalizado hacia las góndolas.
Asimismo, la estructura interna del indicador evidenció disparidades, con una inflación núcleo y rubros estacionales más firmes frente a precios regulados de evolución más atenuada. De este modo, la publicación del Indec será seguida de cerca por el Ejecutivo de Javier Milei.