Sólo dos años les correspondió entonces a Corrientes, La Pampa, Santa Fe, Chubut, Tucumán, Mendoza, Córdoba y Catamarca. El hoy gobernador José Alperovich y el sindicalista Luis Barrionuevo fueron así dos de los senadores que tuvieron mandatos "cortos".
Cuatro años correspondieron a Jujuy, La Rioja, Formosa, San Juan, Misiones, San Luis, Buenos Aires y Santa Cruz. En esta tanda había senadores como Raúl Alfonsín, Cristina Fernández de Kirchner y Eduardo Duhalde, quien pocos días después asumiría como presidente de la Nación.
La última tanda, la de los distritos cuyos miembros pudieron completar los seis años, correspondió a Ciudad de Buenos Aires, Neuquén, Salta, Tierra del Fuego, Santiago del Estero, Chaco, Entre Ríos y Río Negro. Había entonces senadores como Rodolfo Terragno y Miguel Pichetto. El radical hoy quiere volver al Senado y se propone intentar ser candidato compitiendo en las PASO; el presidente del bloque oficialista de la Cámara alta buscará revalidar su mandato para volver a intentar luego dentro de dos años ser gobernador de su provincia.
El ciclo de la renovación se completará este año por segunda vez, de manera tal que estos ocho distritos son precisamente donde la ciudadanía elegirá sus representantes para el Senado.
Aquí están, éstos son
Los representantes actuales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires son Daniel Filmus (FpV), María Eugenia Estenssoro (CC-ARI) y Samuel Cabanchik (Probafe).
En Entre Ríos, los kirchneristas Pedro Guastavino y Elsa Ruiz Díaz y el radical Arturo Vera.
En Salta, los peronistas disidentes Juan Carlos Romero y Sonia Escudero, y el renovador salteño Juan Agustín Pérez Alsina.
En Neuquén, el Frente para la Victoria expone a Marcelo Fuentes y Nanci Parrilli, en tanto que el Movimiento Popular Neuquino pone en juego a Horacio Lores.
En el Chaco están por el FpV Fabio Biancalani y Elena Corregido, y el radical Roy Nikisch.
En Río Negro el FpV cuenta con Miguel Pichetto y María José Bongiorno, en tanto que la UCR tiene a Pablo Verani.
Santiago del Estero tiene a Ana María Corradi y Ada Itúrrez de Capellini por el oficialismo, y al radical Emilio Rached.
Por último, en Tierra del Fuego está el ex gobernador radical y actual kirchnerista Mario Colazo y los aliados de Nuevo Encuentro Rosa Díaz y Osvaldo López.
Veinticuatro senadores en disputa, doce de los cuales son hoy del kirchnerismo. Otros cinco suelen votar en consonancia con el oficialismo. Es el caso del porteño Samuel Cabanchik, el neuquino Horacio Lores y los fueguinos Rosa Díaz y Osvaldo López, a los que en los últimos tiempos se ha sumado en algunas votaciones -aunque no en las más comprometidas- el salteño Juan Agustín Pérez Alsina.
El panorama para el oficialismo se complica si se piensa en los dos tercios para aspirar a una eventual reforma constitucional. Porque el bloque kirchnerista cuenta hoy con 34 miembros y 9 aliados -aunque no todos permanentes-.
Según las estimaciones, el kirchnerismo seguiría manteniendo los dos senadores por la mayoría en Entre Ríos, Chaco y Río Negro; se quedaría con los tres en disputa en Santiago del Estero, y podría recuperar los dos de la mayoría en Salta, pero perdería un aliado circunstancial, igual que en Capital Federal, mientras que en Neuquén podría perder un integrante del bloque K a manos del MPN, que igual es aliado. En Tierra del Fuego, contando a propios y aliados, la sumatoria es neutra. Sí recuperaría uno en Santiago del Estero.
En octubre, el kirchnerismo pone en juego 12 integrantes de su bancada y cinco aliados. En el cálculo más optimista podría obtener 14 senadores propios y cuatro aliados, con lo que no hay ninguna duda de que el oficialismo seguirá manejando esa cámara, pero le seguirían faltando ocho senadores para llegar a los 48 que representan los dos tercios. Demasiados.