"Estamos todos muy preocupados; hay que destacar la labor de brigadistas y bomberos, que ponen el cuerpo y el alma", indicó el funcionario.
El incendio arrasó con miles de hectáreas en el sudeste de La Pampa superó ayer el límite con la provincia de
Buenos Aires y alcanzó a la localidad bonaerense de Algarrobo y afectó la circulación de la ruta nacional 22. En la localidad de La Adela, en el sudeste de la provincia, personal de Gendarmería Nacional se sumó a la policía local, bomberos, Defensa Civil y del Plan Nacional de manejo del Fuego para controlar el incendio, que en tres días arrasó unas 400 mil hectáreas de campo.
"Se habla del manejo del fuego. En este caso ha superado el millón de hectáreas; hay que prevenir daños, estamos monitoreando con la provincia de
Buenos Aires y vamos a reunirnos con intendentes y autoridades locales", indicó el ministro.