Para el estudio, los investigadores necesitaron la participación de 171 mujeres con una relación estable que no tomaban antidepresivos ni ningún otro fármaco para conciliar el sueño. Todas fueron seleccionadas de ámbitos universitarios estadounidenses y completaron encuestas sobre su tiempo despiertas durante 14 días consecutivos.
Los resultados arrojaron que aquellas que tuvieron más horas de sueño en una noche experimentaron un mayor deseo sexual al día siguiente. Estadísticamente, el promedio de una hora de sueño adicional aumentaba la probabilidad de actividad sexual con la pareja en un 14%.
Las horas de sueño también tuvieron su eco en la excitación genital, ya que las mujeres que habían dormido más tiempo tuvieron más facilidades en la excitación vaginal que aquellas que habían dormido menos. "La influencia del sueño en el deseo sexual y la excitación han recibido poca atención en este campo, pero estos hallazgos indican que la falta de sueño puede disminuir el deseo sexual y la excitación de las mujeres", afirmó David Kalmbach, líder del estudio.