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29 de septiembre 2026 - 18:09
Causa Maradona: Leopoldo Luque ratificó que fue una muerte "súbita"

En el juicio por la muerte del astro de fútbol volvieron a declarar el neurocirujano, el médico clínico Claudio Di Spagna y la psiquiatra Agustina Cosachov.

En su última declaración indagatoria ante el tribunal, Leopoldo Luque, el principal acusado por la muerte en 2020 de Diego Armando Maradona, afirmó el martes en el juicio que sólo actuó como neurocirujano y que no era responsable de supervisar su estado clínico durante la internación domiciliaria en la que falleció.

Luque reaccionó así a los señalamientos que previamente hizo en su contra el médico Pedro Di Spagna, otro de los siete profesionales de la salud juzgados por la muerte del exjugador.

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Luque desmintió haber dicho que él era "el médico de cabecera” de Diego Armando Maradona el 18 de noviembre de 2020, cuando el acusado concurrió al country San Andrés para atender al paciente, una semana antes del día de su muerte, y resaltó: “Siempre actué de buena fe”.

“No tengo nada que esconder”, sostuvo Luque, a la vez que agregó: “Nancy Forlini conversaba con terceros y me mencionaba como médico tratante, es muy fácil decir que ‘Luque era el responsable de todo'”.

“Fue un evento súbito, agudo e irreversible”, ratificó Luque ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro.

Para el especialista, Maradona sufrió una "muerte súbita".

Durante el proceso judicial, familiares de Maradona declararon que la casa donde el jugador permaneció internado carecía del equipamiento adecuado para asistirlo y condiciones apropiadas de salubridad.

"Yo hacía el seguimiento de neurocirugía, no coordiné la internación domiciliaria. No soy clínico, ni psicólogo ni psiquiatra", se defendió Luque en respuesta a las preguntas que le hicieron sus abogados ante el tribunal.

El neurocirujano se desligó además de la actuación de los enfermeros que tenían que atender al astro futbolístico señalando que fueron asignados por una empresa de medicina privada, que tiene a una de sus empleadas entre los procesados.

Di Spagna declaró previamente que tiene la conciencia tranquila sobre su actuación como médico de interconsulta durante el periodo en el que Maradona estuvo internado y señaló a Luque como el "médico tratante" que supervisaba de cerca la salud del astro.

"Siento que humanamente y médicamente hice lo que se me solicitó, excederme hubiese sido una falta a la ética... yo no me saqué fotos con el paciente ni hablaba en la prensa de él", afirmó en alusión a Luque, quien tenía un trato cercano con el exjugador y era considerado su médico de cabecera.

Di Spagna explicó que su tarea consistió en sugerir estudios complementarios de la salud de Maradona, sin intervenir en las decisiones de los profesionales de la salud que lo trataban asiduamente.

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Contó que el 18 de noviembre de 2020 -siete días antes de la muerte de Maradona-regresó con un nutricionista a la vivienda donde el exfutbolista cumplía su internación, pero no pudo revisarlo. Di Spagna aseguró que Luque se presentó como el médico de Maradona y les informó que no era posible atenderlo.

Declaró Agustina Cosachov

Por su parte, la psiquiatra Agustina Cosachov lamentó la muerte de Maradona durante su última declaración en el juicio por la muerte del astro argentino y consignó: "Hice lo mejor que pude". La acusada citó una frase del médico clínico Pedro Di Spagna, al sostener que "tiene la consciencia tranquila".

Cosachov respaldó el plan farmacológico psiquiátrico suministrado a Maradona y consignó que "jamás hubo un reporte que indique" que el paciente "no tomaba la medicación".

Además, negó haber ordenado el retiro de los acompañantes terapéuticos que estuvieron con Diego, sino que el ex entrenador tomó la decisión. "No había patología hepática activa, cardiológica ni renal", precisó.

Además de Luque, Di Spagna y Cosachov, están imputados el psicólogo Carlos Díaz, la médica Nancy Forlini -jefa de cuidados domiciliarios de la empresa privada Swiss Medical- el representante de la empresa que ofrecía el servicio de enfermería Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.