Sin las figuras de las barajas, la clave pasa por la suma de los valores de las cartas del mismo palo en una mano. Envite y descartes hacen a la mejor estrategia y las apuestas son un condimento aparte que puede generar dividendos o, cuanto menos, algún enojo.

Clásico juego de envite, el Golfo presenta cierta dificultad hasta poder descifrar el valor máximo que ocultan los rivales. El objetivo es conseguir una jugada que permita ganar las apuestas realizadas por los jugadores en los sucesivos envites.

Las partidas se suelen desarrollar entre cuatro. Cada uno de ellos juega individualmente. De las 48 cartas se usan 28, siete por palo: del 3 al 9. Se retiran las doce figuras de la baraja, los cuatro ases y los cuatro 2. El valor de las cartas es el señalado por su índice, de modo que la mayor carta es el nueve (9 puntos) y la menor el tres (3 puntos).

La mano de un jugador consta de cinco cartas. Para determinar el valor de la mano o conjunto de cartas, el jugador debe sumar los valores de las cartas del mismo palo y tomar el mayor de los resultados obtenidos, teniendo en cuenta que sólo puede sumar cuatro cartas como máximo (es decir, si tiene las cinco cartas del mismo palo, el valor de su mano es la suma de los valores de las cuatro mayores).

Por ejemplo, si tiene el 8 y el 9 de copas (17 puntos en copas) y el 4, 5 y 6 de espadas (15 puntos en espadas), su mano vale 17 puntos. A través de los sucesivos descartes, el jugador tratará de reunir, o bien más cartas de espadas, o bien más cartas de copas. Es decir debe tratar de mejorar el valor de su mano. El valor máximo de una mano es de 30 puntos cuando se cuenta con las cuatro cartas mayores (9, 8, 7, 6) de un palo. A igualdad de valor, gana el jugador que está más cerca del mano.

Se reparten dos cartas a cada uno (de los tres jugadores). Una vez que han recibido sus dos primeras cartas las estudian antes de iniciar la primera ronda de envites. A continuación, el primer jugador que ha recibido cartas, puede hacer una apuesta o pasar.

Si ningún jugador envida, se pasa a la siguiente fase de juego. Si un jugador abre, es decir, hace un primer envite, los siguientes jugadores tienen tres posibilidades: igualar el envite, aumentarlo o abandonar hasta la siguiente distribución de cartas. En este caso, el jugador deja las cartas boca abajo.

Si todos los jugadores se retiran, excepto uno, éste se convierte en el ganador sin necesidad de mostrar las cartas.

Cuando dos o tres jugadores han igualado sus apuestas, se procede a la primera ronda de descartes, en la que los jugadores pueden descartarse de una o de varias de las cartas de su mano, que son reemplazadas por nuevas cartas del mazo, que les entrega el dador. Una vez reemplazadas las cartas descartadas en las manos de los jugadores, se procede a una tercera ronda de envites.

Tras esta ronda de envites, tiene lugar la segunda ronda de descartes y tras la misma se procede a la cuarta y definitiva ronda de envites. Cuando dos o tres jugadores han igualado sus apuestas, muestran las cartas y el que tiene la mayor jugada gana todas las apuestas.

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados