Una parte de la estructura de un Falcon 9 se dirige hacia la superficie lunar y los especialistas analizan si el choque podrá observarse desde la Tierra.
Una parte de la estructura de un Falcon 9 se dirige hacia la superficie lunar y los especialistas analizan si el choque podrá observarse desde la Tierra.
La NASA y el astrónomo estadounidense Bill Gray advirtieron que una parte de la estructura del cohete Falcon 9 de SpaceX podría impactar de forma accidental contra la Luna el próximo 5 de agosto de 2026. Aunque el choque no representa ningún riesgo para la Tierra, los expertos siguen de cerca la trayectoria del objeto y estudian las consecuencias del posible impacto.
La estructura pertenece a un cohete lanzado en enero de 2025 por la empresa de Elon Musk, que transportó dos módulos de aterrizaje hacia la Luna. Según los cálculos difundidos por Gray y la agencia espacial estadounidense, la etapa superior del cohete terminó desviándose y ahora se encamina hacia la superficie lunar.
El posible impacto volvió a poner el foco sobre las consecuencias a largo plazo de la exploración espacial y el creciente problema de los desechos en órbita.El tema fue analizado a comienzos de julio durante una mesa redonda organizada por el Solar System Exploration Research Virtual Institute (SSERVI) de la NASA.
Brian Day, especialista del organismo y observador lunar, explicó que la superficie del satélite natural atraviesa cambios constantes debido a la frecuencia con la que recibe impactos de objetos espaciales, tanto naturales como artificiales.
Uno de los principales interrogantes es si el choque podrá ser visto desde la Tierra. Según el portal especializado Space.com, la colisión podría producirse cerca del borde visible de la Luna, lo que permitiría que la nube de polvo generada por el impacto quedara iluminada por el Sol.
Sin embargo, William Cooke, responsable de la agencia espacial estadounidense, consideró que "será muy, muy difícil de ver, si no imposible”, afirmó en declaraciones recogidas por la agencia DPA.
La etapa superior del Falcon 9 pesa alrededor de cuatro toneladas y actualmente se desplaza a una velocidad superior a los dos kilómetros por segundo. Pese a esas dimensiones y a la energía involucrada, Bill Gray aseguró que la colisión no supone ningún peligro.
Gray, creador del software astronómico Guide y responsable del proyecto Project Pluto, había publicado esta estimación en septiembre del año pasado. Sus programas son utilizados tanto por astrónomos aficionados como por investigadores profesionales para rastrear objetos cercanos a la Tierra.
Los especialistas advierten que este tipo de episodios podría repetirse con mayor frecuencia debido al aumento de la basura espacial acumulada durante las últimas décadas. Hace cuatro años, una sonda de la NASA registró un impacto similar sobre la superficie lunar, inicialmente atribuido a un fragmento de un antiguo cohete chino, una hipótesis que Pekín rechazó.
Aunque algunas colisiones contra la Luna son provocadas deliberadamente con fines científicos y forman parte de misiones planificadas, el impacto previsto para agosto de 2026 sería completamente accidental. Hasta el momento, SpaceX no respondió a las consultas realizadas sobre el incidente.