L a comunidad feligresa de la Parroquia Nuestra Señora de Betharram y San José de Martín Coronado festejó el 60° aniversario de esa institución eclesiástica -ubicada en San Ramón 1990-, donde cada primer domingo de mes se realiza en la Misa una oración especial de intercesión por los niños en honor a la patrona protectora que le dio nombre a esa congregación.
“Para nosotros que somos creyentes es muy importante la función de la parroquia en el barrio, conteniendo a miles de fieles que se acercan semana tras semana a pedir salud y trabajo, y a agradecer por todo lo que tenemos. En mi caso, ya pasaron tres generaciones de mi familia concurriendo al templo: yo, mi hija y ahora mi nieta”, afirmó Silvia Fournier, vecina de Martín Coronado.
En el mismo sentido, Vanesa Sanz, pobladora de la zona expresó: “60 años de vida de nuestra parroquia no es cosa de todos los días. Es importante que en esta fecha nos acordemos de todos los sacerdotes que pasaron por la institución y que, a través de su palabra y oración, nos dieron su bendición para tener una vida más espiritual y optimista”.
Según se informó, 24 años después de la llegada de los Padres Bayoneses a Buenos Aires, el padre Juan Magendie adquirió, en 1880, cuatro manzanas sobre el ancho camino de San Isidro a Morón. Allí se edificó una modesta casa, con techo a dos aguas, y un palomar que se destruyó en 1974.
En diciembre de 1887, el padre Augusto Etchecopar, Superior General de la Congregación, inauguró la iglesia
El 3 de mayo de 1958 fue constituida en parroquia con el nombre de Nuestra Señora de Betharram y San José, y su primer párroco fue el padre Antonio García.
El 12 de diciembre de 1962, se nombró a María de Betharram, Patrona Celestial de Martín Coronado.