Una pausa. Apenas de eso se trató la jornada fresca de ayer, entre los 34 grados del miércoles y los 38 que se esperan para hoy. Un descanso ofrecido por el calor para recobrar fuerzas y prepararnos para el inicio de un fin de semana que promete la presencia del sol brillando con más fuerza que nunca y, además, alguna que otra tormenta de verano, de esas que traen aparejados chaparrones aislados que, según la zona, pueden llegar a ser copiosos.
De cualquier manera, ayer el sol estuvo presente. Es cierto, con la presencia de algunas nubes viajeras que, de tanto y tanto, proponían un rato de reparo. Sin embargo, el aire fresco hizo que el termómetro apenas acariciara los 22 grados, con lo que más de uno dudó con darle continuidad a la rutina de la playa. Es más, teniendo la información corriendo de boca en boca de que se avecinan días de mucho calor, una de las propuestas más escuchadas por los líderes de grupo fue: "Aprovechemos que hoy está un poco más fresco para pasear y hacer compras, porque después vamos a estar obligados a quedarnos a vivir en la playa".
Claro que, los fanáticos de la arena, no arriaron sus banderas. "¿Hay sol? Es suficiente para mí, vamos a playa", y así lo hizo un gran número de veraneantes, de los que prefieren reservar los paseos para las horas de la noche. Eso sí, el mar, esta vez, fue exclusivo para los más valientes que, ante el asombro de los friolentos, salían del agua al grito de "está buenísima, para nada se siente el frío".
Entre los que prefirieron darle descanso a la malla, la alternativa que contó con mayores visitantes fue el predio de la Cantina de los Pescadores, una carpa gigante instalada en el puerto y en la que, desde el 9 de enero, se desarrolla la 32º Fiesta Nacional de los Pescadores.
En este lugar, donde se han dispuesto varios puestos de venta de comida al paso, se pueden comer platos típicos, además de presenciar espectáculos musicales y realizar distintas compras.
En los primeros días, esta tradicional carpa tuvo menos visitantes que en años anteriores, debido a las jornadas de mucho calor más aptas para la playa que para degustar una paella en pleno mediodía. Su horario de atención es de 11 a 1 de la madrugada, todos los días.
Esta fiesta es organizada anualmente por la Sociedad de Patrones Pescadores. Su titular, Luis Ignoto, comentó que en la primera semana, la concurrencia de público era de un 20 por ciento menos que en la temporada anterior: "La carpa tiene capacidad para 800 comensales y en la misma trabajan unas 60 personas". El cálculo de visitantes que consumen, hasta el momento, es de cuatro mil personas por día. "La mayoría agregó- concurrió en horarios nocturnos".
La carpa funcionará hasta el próximo domingo 26. Ese día, por la mañana, en la parroquia La Sagrada Familia, se oficiará una misa en memoria de los pescadores fallecidos. Por la tarde, desde las 15.30, habrá una marcha por las calles del Puerto hasta la banquina chica con la imagen de San Salvador, y se designará la lancha que iniciará una procesión náutica que incluirá la ceremonia de arrojar flores al agua. Habrá un discurso del monseñor Antonio Marino y, al final de la jornada, se realizará el tradicional juego del palo enjabonado.