En la actualidad es muy común encontrar parejas que deciden tener un sólo hijo, sus decisiones están basadas en muchas razones, situación económica, tiempo de los padres para cuidar a los hijos, políticas estatales, o por la facilidad de cuidar un hijo que dos o tres.
Pero es bueno y fundamental entender y asumir que el hecho de ser hijo único no es un elemento que define por sí solo el futuro de un niño.
Para la licenciada Carolina Micha, Psicóloga (MN 27.874), Coordinadora del Servicio de Juego Terapéutico del Sanatorio de los Arcos, "Su evolución, como la de cualquier otro, depende de la educación que le den sus padres. En este sentido, el hijo único puede tener un desarrollo tan sano como el de un hijo con hermanos".
Un niño que es criado rodeado de afectos, con una madre presente atenta a las necesidades de éste ofreciendo el espacio para que este niño pueda descubrirse como un ser diferente a su madre con deseos propios será un adulto seguro de sí mismo.
Recibir de pequeño todo el amor incondicional le da la posibilidad de más adelante poder separarse e independizarse de mamá sin angustia, porque sabe que ella está.
Correrlo del centro¿La soledad es característica en éstos niños a diferencia de los niños con hermanos?
"El juego paralelo es natural e inevitable en los niños más pequeños. En una misma sala se pueden observar varios niños, pero cada uno jugando a su juego, con sus propias reglas y tiempos", explica la licenciada Micha. "Es a medida que crece que comienza el intercambio y el juego compartido con otros niños ya que el niño debe tener desarrollada la capacidad de comprender ciertas reglas, la espera y el intercambio", amplía.
Con sus paresEn la temprana infancia es natural para cualquier niño, tenga o no hermanos tener un fuerte sentimiento de posesión y no querer prestar. "Es mío" suelen decir a todos sus juguetes. Este comportamiento tiene más que ver con un estado propio del desarrollo, relacionado también con la toma de conciencia de sí mismo, que con tener o no hermanos en casa.
¿Demasiada expectativa?
El problema de crecer sin hermanos puede ser que todas las expectativas y las exigencias familiares estén puestas sobre él. Tal vez sea por eso que algunos estudios señalan que un hijo único crece con ideas de vencedor, debido a que sus padres proyectan en él sus propias ilusiones y siempre le exigen dar lo mejor de sí mismo.
Pero nada es tan definitivo. Para la psicóloga Carolina Micha, "Tanto los hijos únicos como los que tienen hermanos pasan por las mismas situaciones. No es posible medir las cualidades o defectos en relación a si un niño es hijo único o tiene hermanos", agrega. Sí, en cambio, es relevante ver cómo con el paso del tiempo, desarrolla sus potencialidades y aprende a compartirlas.