El Amoroso Pop del negro Rada
Sin grandes hits como podría aventurarse desde el título, pero con pasajes de excelente música, el nuevo disco de Rubén Rada, Amoroso Pop, muestra al talentoso músico uruguayo bien rodeado y apostando a formatos mas comerciales que le permitan llegar al gran público.
La nutrida producción, de 16 temas ofrece momentos de mucho power en el sonido de una banda donde aportan varios cracks uruguayos en la instrumentación, pero también pasajes de dulzura y recogimiento donde Rada transita la temáticas del amor y sus avatares.
La fiesta pop de Rada arranca con Para mí, tema con Emiliano Brancciari como invitado a poner voces. Se trata de un tema con base reggae, mensaje optimista y contagioso estribillo. En Sábado Dos, segundo tema, se suma Fernando Cabrera, para un tema alegre -en rigor, todo el disco tiene esta característica- que habla de la relación de pareja y sus vicisitudes.
Estas Ready es un rocanrolito bien arriba, de la vieja guardia, con saxo, mucho ritmo, bien bailable. No me dejes así, es pop en estado puro. Lo que Le pasó a Paredes hunde sus raíces en el Rada mas rioplatenses y candombero y es el mimo mas fuerte a los que gustan del Rada mas innovador.
La banda que acompaña al "Negro" es de lujo: Inspiradísima la guitarra de Nicolás Ibarburu (que también alterna en bajo) y efectiva la sección de vientos compuesta por Miguel Leal en trompeta, Artigas Leal en Trombón, Alejandra Genta en saxo barítono, Santiago Gutiérrez en saxo.
Mateo Moreno seduce desde el bajo y la presencia de Osvaldo Fattoruso en la batería, jerarquiza un material de por sí muy recomendable. Matías Rada, hijo de Rubén, suma su aporte correcto en guitarras.
El teclado de Gustavo Montemuro sabe dulcificarse o echar llamas, según los casos, y cabe señalarse que Montemuro, responsable de la producción y arreglos junto a Rada, juega en varios puestos también como instrumentista.
En un disco donde el concepto central es el de la diversión (hasta en la simpática Depresong), la cuota romántica llega en mezcla de inglés y español, de la mano de Hello, Baby Hello, balada mid tempo que promedia el disco. Hay pasajes maravillosos, como canciones dentro de las canciones, como ocurre en el tramo final de El Levante (en alusión al amanecer).
El sol y las estrellas es una zapada muy funky que está matizada por distorsiones de sonido y la mágica viola de Ibarburu. Todo mal es un tema pop con mucho power donde, hay que decirlo una vez más, Ibarburu mete talento puro desde las cuerdas y rada bate parches y platillos con mágica furia. Hugo Fattoruso aporta teclados, al igual que en el tema Me Gana el No y Emiliano Brancciari se vuelve a sumar en voces en el tramo final de la canción.
Piel de Zorro/ yo te vi llegar/ solo el zorro/ era de verdad/ Tu me vendiste/ toda esa imagen/ de potentada/ No tenías Nada/ Flaca pelada/ Pelo Teñido / Luciendo un corte punk/, dice la letras de la divertida Piel de zorro que muestra como Rada se divierte también desde la lírica.
Cerrando el disco, el tema Disco Simple vuelve a mostrar un Rada efectivo para la balada romántica y la canción Pajaritos, broche de oro, vuelve a contar con el gran Hugo Fattoruso en las teclas.
El amoroso pop de Rubén Rada es sencillamente otra prueba más de un músico imprescindible en las dos orillas del Plata, acaso el mejor ejemplo de la fusión de la cultura afro con el rock de acá, encerrando en el mismo arco un paseo por el jazz, el pop, la balada y el funky. De poesía franca y directa, a veces con cierto perfume tanguero y en otras sencillamente graciosa, Rada se las arregla para meter alguna baza que -sin llegar a ser un mensaje político- tiene mucho de sentido común.
Como ocurre en Para Mí cuando canta "En Buenos Aires se inundan/ En Córdoba imploran para ver Llover/ En Bariloche se quejan / Porque ya no hay nieve para complacer/ La tierra ya está avisando/ Mandando mensajes en forma sutil/ Mientras que el hombre se ríe/ Los animalitos presienten en fin/".