Inmediatamente un equipo de socorristas concurrió al domicilio del hombre de 61 años y se encontró con la víctima sujetando el aparato y con su miembro atorado en un tubo de hierro.
Al ser interrogado, el avergonzado accidentado le afirmó a sus socorristas que se encontraba pintando "desnudo" y resbaló sobre el aparato, quedando atrapado en este.
Además indicó que llevaba dos días adherido al aire acondicionado pero que, por pudor, no se había comunicado antes con ellos para solicitar su ayuda. Ante la desesperación se arrojó jabón líquido y aceite por los lados, pero no pudo liberar a su pene.
Los bomberos demoraron cuatro horas en cortar el caño en el que el miembro quedó atorado y todo finalizó en una insólita anécdota.