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Espectáculos
15 | 08 | 2016
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Mirtha tuvo un menú de confesiones

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Tanto la cantante teen como la actriz expusieron sus secretos bien guardados a la diva de los almuerzos. Martina habló de su novio y de Lali Espósito, mientras que Inés contó por qué había decidido abandonar su profesión en pleno apogeo. Mirtha, agradecida otra vez.

Mirtha tuvo un menú de confesiones
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Cuando no afloran conflictos políticos ni peleas mediáticas, el encuentro con Mirtha Legrand puede oficiar de confesionario. Ayer, sin ir muy lejos, Martina Tini Stoessel e Inés Estévez, se animaron al juego que les propuso la Chiqui, abriendo sus corazones, durante el almuerzo.

"Ser feliz es una búsqueda constante. Porque a veces la fama, la familia y el dinero no bastan", admitió la cantante en una suerte de ping pong impulsado por la anfitriona.

Tini se refirió a un hipotético encuentro musical con su competidora Lali Espósito. "Obvio que cantaría con ella, no tendría ningún problema, claro", reconoció. No fue éste, sino el hecho de escuchar de su boca, hablar del presente amoroso, lo que asombró a todos. "No estoy sola, estoy conociendo a alguien, es español", confió la ídola teen.

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Stoessel estaría saliendo con el actor Pepe Barroso Silva con quien grabó su videoclip Great Escape.

La otra que asombró con sus revelaciones fue Inés Estévez, la actriz puso a la luz, aquella incógnita que por años generó la determinación de retirarse de la actuación antes de lo imaginado. Aquel 2006 le significó un Martín Fierro y una despedida teñida de misterio, mientras se aferraba a su compañero de ruta y hoy ex marido, Fabián Vena.

"En ese tiempo la actuación terminaba siendo la rama más alejada del arte, se empezó a mezclar la paja y el trigo y no importaba si actuabas por el arte o para salir en la tapa de la revista. Me empecé a sentir un factor de venta y empecé a sentir presiones que nada tenían que ver con el camino que yo había hecho. Claro que un hecho precipitó aquel cambio abrupto, un accidente automovilístico. "Estábamos grabando, Cuatro amigas, chocamos, se abrió un airbag, me di la cabeza contra la chapa de un cinturón de seguridad y tuve una herida bastante importante. Al mes me estaban haciendo una angioresonancia para ver si tenía coágulos. Un bajón".

Según Inés, el cambio vino después, "Ese verano estaba en Brasil, sentada sola en una playa vacía y me dije '¿qué necesito para ser feliz?'. Poco y nada. Volví y dije 'no quiero nada'. Y ahí me di el gusto de hacer cosas que tenía pendientes como dirigir teatro o escribir mi primera novela", aceptó.

Ya separada en 2013, retornó a la pantalla. El cine, por fin, terminó por tentarla. "Pensaba que nunca iba a retomar, pero gracias a Daniel Burman y su película El misterio de la felicidad, recuperé el amor por la profesión porque decidí eliminar todo eso que me molestaba que era la exposición innecesaria"', concluyó.

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