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Tenis
18 | 09 | 2016
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Argentina en la final de la Davis: no hay secretos, solo decisiones

Federico Lamas
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Por Federico Lamas


Con argumentos claros, Daniel Orsanic manejó los destinos del equipo nacional y, una vez más, el conjunto argentino tendrá la chance de ganar la ensaladera de plata.

Argentina en la final de la Davis: no hay secretos, solo decisiones
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El equipo argentino de Copa Davis tendrá una nueva chance de ganar la tan esquiva ensaladera de plata. El  histórico triunfo ante Gran Bretaña le dará la oportunidad de pelear por el trofeo en Croacia una vez más. A base de decisiones firmes –y para algunos controvertidas-, Daniel Orsanic es el arquitecto de esta actualidad.

Los argumentos de las decisiones del capitán son claros y contundentes. Juan Martín Del Potro no estaba para jugar los tres puntos,  ni siquiera tenía resto físico para jugar dos. "Ya no tengo la recuperación de un top 10", dijo  incluso el tandilense en Conferencia de prensa.

La elección entonces fue un pleno: contra Andy Murray en el primer partido. Ahí jugó el encuentro más largo de su carrera y lo ganó en cinco sets. Después Guido Pella completó la movida ajedrecística del capitán con el triunfo sobre Kyle Edmund que no sólo significó un punto, sino que también destruyó mentalmente a un rival. Lo arruinó y lo borró para el domingo.

      Guido Pella

La decisión de Orsanic del viernes se basó en el físico. Hace siete meses el mundo tenístico ponía en duda la continuidad de la carrera de Delpo por su lesión en la muñeca izquierda. Hoy el tandilense está en un nivel excepcional, tiene tenis para ganarle en menos de dos meses al uno, dos, tres y cuatro del ranking mundial. Sin embargo, no tiene resto físico. La falta de pretemporada, de preparación y de kilómetros en el ruedo hace que sus energías decaigan rápido.  De hecho, así fue su adiós en el Us Open contra Stanislas Wawrinka.  Casi parado, terminó de jugar el encuentro ante el suizo que, luego, salió campeón  del torneo.

En esta serie su cansancio quedó claro en el dobles. El tandilense no tenía la movilidad habitual contra los hermanos Murray.  Durante el partido estuvo dubitativo, sin pasos de ajustes y con pesadez en sus traslados. Todo eso decantó en errores producto de su cansancio. Sin embargo, el combo saque y derecha era un arma a tener en cuenta en esta situación.  Por su jerarquía, Delpo podía "pilotear" un dobles, pero no podía manejar un punto decisivo.

      Delpotro.jpg

Más allá de este encuentro, la elección del capitán produjo todo el daño el primer día de la serie. Luego se dedicó a administrar. Los jugadores y él mismo lo tienen en claro: lo primero es el equipo. Y si la gran figura no puede, los otros tres están perfectamente capacitados para hacerse cargo. Los egos en este grupo no cuentan. No existe el "quiero jugar todos los puntos", sino lo más conveniente para sacar provecho.

En los últimos dos años, ocho jugadores fueron parte del proceso de este equipo. Desde Renzo Olivo hasta Carlos Berloqc.  La búsqueda de una "unión" por sobre los egos fue la clave del capitán a lo largo de su travesía. En medio de rumores de internas, Orsanic cerró las grietas, manejó los egos y en la serie frente a Italia en 2016  –ya lo había hecho contra Polonia- llamó a Juan Mónaco para que sea parte del equipo.  Pico respondió al llamado y, si bien no jugó por los puntos, se amalgamó al grupo. 

Una vez más, el conjunto argentino se mostró como un equipo. Lejos de ser el acostumbrado conjunto de individualidades que tantos problemas le trajo al tenis nacional, en este caso la conformación de un equipo es mucho más que la simple suma de sus partes.


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