Lo decidieron Metrogas y Naturgy, las principales distribuidoras de gas natural en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Tras el fuerte aumento en los combustibles y con la primera ola de frío, comenzaron las restricciones en la venta de Gas Natural Comprimido (GNC) en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Esta decisión, que rige desde este martes, impactará en las ventas en estaciones de servicio.
Las distribuidoras Naturgy BAN y Metrogas dispusieron la suspensión del suministro bajo la modalidad interrumpible, una decisión que golpea de lleno en la operatoria de las estaciones que no tienen contratos de abastecimiento en "firme". Y se da, además, a casi dos meses de la llegada de los días más fríos del año, en pleno invierno.
Según precisaron desde el sector, la disposición responde al incremento sostenido del consumo residencial, que tiene prioridad en el esquema de abastecimiento. Con temperaturas en descenso, la demanda de los hogares crece de manera acelerada y obliga a redireccionar el fluido hacia ese segmento, relegando a los contratos interrumpibles que, por definición, son los primeros en ser limitados ante contingencias.
Las ventas de GNC en las estaciones de servicio de la zona metropolitana continúan en la modalidad "firme". En ese modo los demandantes pagan más caro el gas a cambio de tener una garantía de suministro. En cambio, la modalidad "interrumpible" ofrece precios más baratos, pero sin certeza de abastecimiento.
La aplicación de la medida está a cargo de cada estacionero. Vender por encima del volumen de gas contratado en "firme" implica abonar una multa del valor de un litro de nafta súper por cada metro cúbico vendido en exceso.
En paralelo, el resto de las distribuidoras del país sigue de cerca la evolución de la demanda y no descarta avanzar en medidas similares. El comportamiento del sistema en los próximos días será determinante. Si las temperaturas continúan en niveles bajos, el escenario de restricciones podría ampliarse a otras regiones, replicando el esquema aplicado en el AMBA.
En medio de la guerra en Medio Oriente y el salto de los precios del gas natural licuado (GNL) de US$ 10 a US$ 23 por millón de BTU, el Gobierno licitó la importación privada de combustibles, que ganó Naturgy con una tarifa de US$ 4,50. Sin embargo, finalmente dio marcha atrás por los sobrecostos que podría generar esa gestión, que debería cargar a las tarifas de los usuarios -con efecto en la inflación- o en la cuenta de los subsidios.
Así, hasta el momento el Estado aún no realizó la compra de GNL para el invierno, y apostará al mercado spot(compras de oportunidad, sin gran anticipación) para el abastecimiento del mercado interno.
Cabe destacar que durante 2025, Enarsa adjudicó 27 cargamentos por un total de u$s697.937.043. Sin embargo, el escenario actual es significativamente más complejo.
El cierre del estrecho de Ormuz impactó sobre el 20% del GNL que consume el mundo, a lo que se sumaron ataques en el complejo gasífero de Ras Laffan, en Qatar. Como consecuencia, el precio del gas licuado llegó a escalar hasta los u$s22 el millón de BTU. Este miércoles 22 de abril cerró en u$s14,3, todavía por encima de los u$s11 registrados el 26 de febrero, antes de la escalada del conflicto y un valor similar al que pagó la Argentina en 2025.
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