El único testigo que involucró a Milagro Sala con el escrache al actual gobernador, Gerardo Morales, fue señalado por haber cobrado un millón de pesos por parte del gobierno de Jujuy a cambio del testimonio.
La investigación que corresponde al periodista Horacio Verbitsky de Página 12, "Cochinillo"René Arellano, el testigo en cuestión, habría recibido "en los meses previos al juicio al menos un millón de pesos", de los cuales 822.000 son de "origen desconocido". A su vez, el resto fue justificado como dietas que el Gobierno provincial y la Municipalidad de San Salvador de Jujuy le paga "al menos a él, a uno de sus hijos, Freddy Santiago Arellano, y a las parejas de ambos, Cristina Noemí Chauque y Soledad Seña".
De esta forma, la versión coincide con el argumento entregado por la defensa de Milagro Sala que, durante el juicio por el ataque con huevos contra –el entonces senador- Morales era un testigo falso. Rápidamente esta consideración de Arellano como un "falso testigo" fue desestimada por el Tribunal Oral Federal que dictó la condena no excarcelable contra Sala.
Verbitsky en Página 12 agregó que el Gobierno ocultó que Arellano trabaja en la Unidad Coordinadora y Ejectura de Planes y Programas interministeriales de Morales. A su vez, la denuncia también contra su hijo Freddy, de 26 años, como titular de una de las cooperativas beneficiarias (Newen Limitada), la cual "no declara empleados ni tuvo movimiento alguno desde su constitución en 2012", pero que "al acercarse la fecha del juicio" recibió 822.000 pesos.
comentar