Las autoridades educativas de Pekín están preparando una asignatura para impartir en las universidades de la capital china que incluirá lecciones sobre cómo amar y mantener relaciones sentimentales.
Según el diario South China Morning Post, el Comité Municipal de Educación de Pekín ha elaborado un texto sobre “salud mental” para los universitarios chinos, que en uno de sus capítulos incluye las relaciones amorosas.
El capítulo, bajo el título “la felicidad comienza aprendiendo cómo manejar las relaciones románticas”, busca enseñar a los estudiantes a “comprender el significado del amor (...) y aprender a expresar, aceptar, rechazar, mantener o dejar marchar” los romances.
El texto -que se encuentra todavía en fase de borrador- también incluirá alusiones a la homosexualidad, un tema tabú durante décadas y que probablemente llega por primera vez a las clases universitarias chinas.
No obstante, es la cuestión de las “clases de amor” la que ha generado más comentarios en los foros de Internet de jóvenes chinos, donde una de las ideas que predominan es que no son los profesores los mejores consejeros para estas cuestiones, sino los amigos y compañeros de clase.
“Si la asignatura se acaba dando formalmente en clase, sentiré como si se estuviera imponiendo un determinado punto de vista convencional sobre el amor a los estudiantes. No hay aciertos ni errores en el amor”, señaló al respecto Kong Lingyu, una estudiante de la Universidad Tsinghua de Pekín, al South China Morning Post.
Mientras, en Malasia
Un Estado de Malasia ha abierto el primer reformatorio del país dedicado a inculcar maneras masculinas en adolescentes con un comportamiento amanerado “para evitar que terminen siendo homosexuales”, informó la prensa local.
El centro creado en el Estado de Terengganu, al Este del país y uno de los más conservadores de Malasia, acoge ya el primer grupo de 66 chicos, de entre 13 y 17 años, a quienes maestros de sus respectivos colegios observaron formas supuestamente afeminadas, indica el diario Star.
Durante su estancia en este internado estatal, los adolescentes recibirán durante un mínimo de cuatro días clases de “educación física y de religión” y consejos de sus tutores sobre la forma de actuar con masculinidad.
El director de Educación de Terengganu, Razali Daud, dijo a la prensa que con estos cursos se pretende evitar que los adolescentes “terminen siendo gays u homosexuales”.
La iniciativa ha desatado una ola de críticas por parte de grupos comprometidos con la igualdad de género y el gobierno central de Kuala Lumpur ha pedido el cierre inmediato del reformatorio por transgredir la ley de protección del menor.
El Grupo Conjunto para la Igualdad de Género condenó la creación del centro e indicó en una nota dirigida a la prensa, que “con esto lo que se hace es promover los prejuicios y la homofobia”.
En Malasia, el sexo entre personas homosexuales está prohibido y aquellas declaradas culpables de practicarlo pueden ser condenadas hasta a 20 años de cárcel por los tribunales de Justicia.
Actualmente, el líder de la oposición y ex viceprimer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, está siendo juzgado de nuevo por sodomía, delito por el que un tribunal le condenó a 15 años de prisión, aunque fue liberado tras casi siete años de encarcelamiento.