A lo largo de los 68 años de historia de NBA, nueve argentinos la alcanzaron. Todos ellos estuvieron vinculados con la "Generación Dorada": Carlos Delfino, Fabricio Oberto, Emanuel Ginóbili, Walter Herrmann, Andrés Nocioni, Pepe Sánchez, Luis Scola, Ruben Wolkowyski y Pablo Prigioni son los únicos que pudieron escribir sus apellidos.
La temporada 2014/2015 tendrá sólo a tres: Prigioni, Ginóbili y Scola. Dos de ellos de ellos se quedan sin contrato y pueden despedirse; el base es el único que tiene contrato por dos años más. Y, por una cuestión de edad, en el ocaso de su carrera. Tanto el base como el hombre de los Spurs tienen 37 años. Son el sexto y séptimo —respectivamente— jugador más viejo de la NBA. Scola, por su parte, llegó a 34 abriles. Carlos Delfino, el cuarto en cuestión, está lesionado y lo dejaron libre en junio.
"Manu" planea dejar San Antonio para venir a jugar en el patio de su casa: Bahía Blanca, con su hermano como director técnico, su papá en las tribunas —es un fiel seguidor del equipo que milita en la LNB— y "Pepe" Sánchez de coordinador general. Como este año finaliza su vínculo con el equipo tejano, dependería solamente de su voluntad.
Mientras, San Antonio Spurs repitió la fórmula clásica: no desarmó el plantel. Titulares y suplentes se quedaron, y el trío Ginóbili-Duncan-Parker va por su quinto título. La misma base, todos con un año más, una receta que a Gregg Popovich le dio muchos resultados. Van por el bicampeonato.
A Prigioni el tren de la NBA le pasó tarde. Debutó en 2012, con 34 años, y se convirtió en el jugador más veterano en aparecer en la liga de elite. Esta temporada sabe que la tendrá difícil. Si bien le quedan dos años de vínculo y cree que será tenido en cuenta, no descarta la posibilidad de que lo cambien en la mitad de temporada. Su participación en New York Knicks será similar al año pasado, con un promedio de 20 minutos por partido.
Los Knicks apuestan a una renovación importante. Phil Jackson se transformó en el director general, mientras que Derek Fisher es el nuevo coach. En la cancha, Carmelo Anthony y un veterano Amare Stoudemire son los hombres más destacados.
Luis Scola apostó un pleno por mantenerse al más alto nivel. Durante el Mundial de España, Real Madrid lo tentó. Él los rechazó porque pretende tener un buen año en Estados Unidos. La última temporada, cuando Indiana Pacers alcanzó la final de conferencia, no tuvo los minutos deseados.
Sin embargo, los Pacers bajaron sus pretensiones. Paul George, su jugador estrella, se lesionó y estará afuera durante toda la temporada. Además, el plantel tuvo algunos inconvenientes internos. Como mucho, intentarán alcanzar los playoffs.
Entre los candidatos, su nombre se impone por sí sólo: LeBron James dejó los Miami Heat, regresó a los Cleveland y, junto a Kevin Love, la otra incorporación, intentarán conseguir el título. Kryie Irving, el base que salió campeón del mundo con el Dream Team en España, es el hombre que completa el "Big Three".
Kevin Durant es el otro apellido de gran peso específico. Acompañado por el hábil Russell Westbrook, están obligados a volver a jugar una final de la NBA, como en la temporada 2011-2012. El último año cayeron ante San Antonio en la Final de Conferencia. Buscarán revancha.
En los Chicago Bulls le llegará la hora a Derrick Rose. Crack total, volverá en su máximo nivel después de dos lesiones muy graves. Lo probaron en el Mundial y respondió. Joakim Noah y Pau Gasol lo acompañarán.
Además, volverá Kobe Bryant a jugar con Los Ángeles Lakers.
Entre todos, intentarán romper con la hegemonía de San Antonio Spurs. El último año, dominaron de punta a punta. Ahora, con otro año más en sus espaldas, tendrán que ganarle al paso del tiempo y demostrar —por enésima vez— que este equipo parece inmortal.