Se trata de un hombre que vivía en la casa de Claudio Barrelier, el primer arrestado y principal sospechoso del crimen de la adolescente. "Espero que caigan todos y todas las personas involucradas", dijo el abogado de los abuelos de Agostina.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó este martes un segundo detenido. El hombre, identificado como Osvaldo Fassetta, vivía en la casa de Claudio Gabriel Barrelier, el primer arrestado y principal sospechoso del crimen de la adolescente en la ciudad de Córdoba.
De acuerdo con fuentes del caso, Fassetta fue atrapado en horas de la tarde y la imputación inicial es de la encubrimiento agravado en contexto de violencia de género. Se espera su traslado al Complejo Carcelario Nº1 de Bouwer, donde Barrelier permanece internado bajo custodia en el hospital modular que funciona dentro del predio.
La nueva detención fue celebrada por el abogado Carlos Nayi, que representa a los abuelos de Agostina. "Habíamos reclamado su captura", señaló el letrado, que manifestó su deseo de que "caigan todos y todas las personas involucradas en el crimen y en la cadena de encubrimiento".
Antes de su arresto, Fassetta -de 47 años- había brindado una serie de entrevistas, en las que aclaró que no estuvo en la casa de Barrelier el sábado 23 de mayo por la noche y comentó que nunca vio movimiento de mujeres ni sospechó de drogas en la vivienda.
El hombre contó también que regresó a la casa el domingo a la tarde y le habían cambiado el acolchado de su cama, que él había dejado hecha el día anterior. Para el fiscal Raúl Garzón, esa versión no resulta en principio creíble y ordenó su arresto.
Según el testimonio de Fassetta, el sábado pasó todo el día con Barrelier y la familia de la adolescente. “Al mediodía, me fui con Claudio donde él jugaba al fútbol. Ahí estaba Agostina con su hermano más chico y su mamá, que solían ir al mismo complejo. Estuvimos juntos. De ahí nos fuimos a un cumpleaños, los cinco juntos y de ahí Agostina, su mamá y el nene se fueron a su casa", detalló.
"Claudio se fue conmigo hasta mi lugar de trabajo. Cerca de las 21, él se fue. Me dijo que iba hasta la casa de una amiga y que después se iba a la casa”, precisó y, enseguida, afirmó que las cámaras de seguridad de la cuadra pueden constatar su versión.
En sus declaraciones, sostuvo que no sospechó de Barrelier hasta que se conoció el testimonio del remisero que ubicó a la adolescente junto al principal sospechoso. También afirmó que la madre de la víctima, Melisa Heredia, relacionó esa descripción con su expareja. “Ella lo asocia automáticamente y me dice: ‘Es Claudio, es Claudio’”, recordó.
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