Argentina se alista para otra contienda futbolera ecuménica haciendo honor a su protagonismo histórico, a su inserción perenne entre las cuatro principales potencias futbolísticas a nivel selección.
Brasil 2014, que parecía tan lejano, se encuentra a seis días de distancia. A seis días del debut ante Bosnia, el domingo próximo en el Maracaná, de Río de Janeiro. De no mediar imponderables, las cartas están echadas. El entrenador tiene en claro esquemas de juego a desarrollar, variantes y nombres de los ejecutantes de la táctica.
Conoce a esos jugadores y buscará sacar lo mejor de ellos para que el equipo funcione como tal. Y que pueda a partir de ello apuntar a objetivos profundos.
Sabella parece no tener dudas. Pero en general y fuera del ámbito del plantel, ¿vemos que la casa está en orden? A continuación, plantearemos seis preguntas de consumo masivo y sus correspondientes
respuestas. Respuestas hasta donde llegue nuestro alcance de conocimiento de este proceso post Sudáfrica 2010. A seis días del debut...
Si algo mostró Alejandro Sabella es pragmatismo y capacidad de trabajo, superando momentos de cierta incertidumbre. Demostró saber cambiar y no atarse a determinados jugadores y esquemas, aun dejando en claro que confía en un pequeño grupo de jugadores que se sabe que con él, juegan, más allá de ser en cierta forma resistidos por la gente y parte del periodismo. El técnico probó y jugó 4-2-2-2, también 4-3-3 y en varias ocasiones como visitante, con el 5-3- 2.Se resiste a una línea de tres en el fondo aunque puede desarrollarla y se estima que apostará por cuatro en el fondo -Zabaleta, Federico Fernández, Garay y Rojo-, dos en la primera línea de volantes para el quite y la primera distribución -Gago y Mascherano-, más Messi y Di María sueltos y rotando y dos puntas netos como Agüero e Higuaín. Todo dependerá, por supuesto, del estado físico de los jugadores, no solo de cara al debut, sino al "partido a partido".
Durante mucho tiempo, ya excediendo el período Sabella, se le puntualizó a Lionel Messi su actitud individualista rayana con la desconexión del conjunto en ciertos partidos o momentos de partidos, con una marcada disconformidad que nunca asumió al menos en declaraciones periodísticas.Ese Messi ya no existe, y coincidentemente con el lanzamiento del equipo en plena eliminatoria, ganando en Colombia y más tarde, apabullando a Uruguay en Mendoza, apareció el Messi como parte saliente del engranaje del equipo, siendo parte de un amplio sentido grupal. Así llega a Brasil. Contento, adaptado y con la ropa de líder como tantas veces se le reclamó.
Es la gran incógnita que este grupo deberá despejar en plena competencia. En los dos últimos ensayos y en sus mejores partidos en eliminatorias, mostró un buen equilibrio entre los "monstruos" de adelante y las espaldas de Mascherano. Lo que sí ganó Argentina es una mayor presencia en defensa, con jugadores que llegan muy bien de sus clubes y que no darán ventajas basadas en inseguridades que ya no existen.Messi es insustituible y nada descubrimos afirmándolo. Una eventual lesión que lo margine por uno o más partidos será un golpe difícil de superar, pero desde los nombres y esquema, Argentina cuenta con riqueza suficiente como para salir adelante, algo que no sucedió,por ejemplo, en 1994 con Maradona.