-¿Qué esperás del Mundial?
Lo que esperan todos: que haya grandes partidos, que aparezcan los muy buenos jugadores y que el fútbol quede en primer plano. El escenario ya de por sí predispone a encontrar las mejores respuestas. Porque no es lo mismo jugar un Mundial en Brasil que en Qatar, Estados Unidos o Corea y Japón. La relación con el juego que establece la gente en los países con gran tradición futbolística genera algo especial en los protagonistas. Y esto se ve en la cancha. Como no es igual para un músico tocar en una cantina que en el Teatro Colón.
El Flaco Menotti y su primera aproximación al Mundial de Brasil. Un café corto, un tiempo para la reflexión y la ilusión que camina en varias direcciones.
-¿Argentina tiene chapa para ganar el Mundial?
-Sí, por supuesto. Siempre la tuvo. Argentina tiene condiciones y es un candidato importante para ganar la Copa del Mundo. Es cierto que también son candidatos los que nunca se bajan de esos lugares, como Brasil, Alemania, Italia, Holanda, Inglaterra, España desde hace unos años, también Uruguay y la sorpresa que puede encarnar Bélgica. Pero Argentina está ahí. No para ganar por goleada todos los partidos como algunos suponen que tiene que ocurrir, por ejemplo, en la primera ronda, pero es lógico mantener la ilusión.
-¿Messi te sigue despertando admiración?
-Por empezar, está claro que Messi es el mejor jugador del mundo. Que en los últimos meses no se lo haya visto en esa dimensión impresionante que nos tenía acostumbrado, no deja de ser un valor relativo. Yo confío en que durante el Mundial aparezca la mejor versión de Messi. La del jugador extraordinario que es. El ámbito y el clima que vive en la Selección va a provocar que recupere lo que había resignado.
-¿Encontró la idea del funcionamiento la Selección?
-Esa es una búsqueda constante, más allá de que los tiempos que disponen los entrenadores lejos están de ser los ideales. Sabella también tiene esas limitaciones. Lo que me pareció valioso de Sabella son algunas convocatorias que hizo.
-¿Cuál por ejemplo?-La de Demichelis. Es un muy buen aporte para el plantel, sea titular o suplente.
-¿Por qué rescatás esa incorporación?
-Porque es un central que puede aportar más allá de su especialidad que es marcar. Él llega de un equipo como el Manchester City dirigido por Pellegrini, con buena lectura para achicar los espacios y salir ordenado a partir de su técnica. Valoro esa decisión de Sabella. Demichelis había sido castigado injustamente en la Argentina por algún error propio del juego. Y se lo desplazó. Ahora volvió y lo celebro. Y otro jugador que siempre estuvo y lo reconozco como muy importante para el funcionamiento es Mascherano.
-¿Es más influyente de lo que se sospecha?
-Es que Mascherano conoce el juego. Es una pieza de relieve para Argentina. Sabe lo que tiene que hacer. Cuando salir, cuando quedarse, cuando presionar para no quedar estirado y vulnerable.
-Ese es el riesgo que puede correr la Selección: quedar partida en el medio.
-Son cuestiones vinculadas al funcionamiento. Hay que atacar bien y defender bien. Para defender bien no solo hay que hacerlo con buenos especialistas, sino con una estrategia adecuada del equipo para no ofrecer espacios. Y no quedar desprotegido en la presión ni en los retrocesos. No estoy hablando de táctica. Sino de estrategia colectiva para interpretar las circunstancias de cada partido. El problema es que en la Argentina muchos periodistas ponen la táctica por encima de todo. En realidad la táctica es una excusa de los periodistas que no saben de fútbol y no entienden nada del juego. El juego siempre trascendió a la táctica.
-¿El Mundial lo va a ratificar?
-Siempre fue así. Antes y ahora. Lo que espero es que el Mundial reivindique al fútbol. Buenos jugadores no faltan. Grandes escenarios tampoco.