Fueron, allá a mediados de 2016, un desahogo frente a una realidad apabullante. Un comando musical y humorístico que irrumpía en redes sociales y rápidamente replicaron algunas radios. Nadie conocía las caras ni los nombres de esos cantores que atrapaban con sus ironías en videos que jamás los mostraban. Después se sabría que aquel comienzo secreto obedecía a razones artísticas, pero también a una necesidad de protección. Pero desde comienzos del año pasado la murga Esa Te La Debo da la cara y se presenta en distintos ámbitos. Ahora se suma al Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia con una presentación el mismo sábado -a las 21- en Galpón B (Cochabamba 2536).
“Por un lado generaba misterio eso de no hacer fotos, de aparecer en forma clandestina, pero además varios del grupo teníamos trabajos en el Estado y podíamos tener problemas. Era un momento fulero, de persecución. Se fijaban qué decías, te leían el Facebook... Finalmente algunos fuimos despedidos y otros no. Corría riesgo tu trabajo y entonces en esa primera etapa preferimos ser un grupo virtual. Ojo, también nos gustaba esa forma y creemos que funcionó”, explica la agrupación de estilo uruguayo. El plan del grupo no era formar una murga sino expresar lo que ocurría. Pero la participación de la mayoría en murgas uruguayas y las herramientas que da el género carnavalero en ambas orillas (el canto sobre melodías populares, el humor) hizo natural que la banda tuviera esa característica. De todos modos, Esa Te La Debo agregará a la batería de murga (bombo, platillo y redoblante) bajo, guitarra y batería en la función del sábado en que harán el espectáculo La Macrix Argentina.
Los primeros temas fueron hechos “de manera bien casera, con colchones para aislar el sonido”, pero después la murga consiguió la sala de grabación de la Casa de la Cultura de Avellaneda. Luego de Gorilón, el primer tema, surgió una andanada de canciones (Segundo Semestre, Cuplé Cívico Militar, entre tantos) en tan solo una semana. “Fue un momento de inspiración del grupo”, coinciden el director musical Federico Amaya, Agustín Goldschmidt -uno de los autores del espectáculo- y Hernán Granovsky, uno de los letristas.
Alejandra Gómez Calcerrada, director general de Esa Te La Debo, comenta que “a medida que se iban viralizando los videos nos empezaba a picar el bichito de actuar en vivo”. No fue una decisión sencilla. El proyecto se transformaba y pasaba a otra dimensión. Ya no significaba un rato por semana para grabar. Algunos integrantes dejaron en ese momento y se sumaron otros. “¿Por qué salimos con los mamelucos? Bueno, no teníamos trajes de carnaval, ni plata, ni tiempo. Además cuando empezamos a salir estabamos en la transición de la clandestinidad hacia dejar el anonimato y con esos mamelucos y el maquillaje no se nos veía mucho. Ahora ya tenemos otro vestuario, relacionado con la Matrix, que recreamos”, indica el director, quien dice también que ahora están en la tercera etapa, que consiste no en hacer canciones para un video sino en armar un espectáculo.
A los Eso Te La Debo les cuesta elegir el hit del grupo. Pero es difícil eludir La Querida Oligarquía que, con base en conocidas canciones infantiles, se desparramó en tiempo récord por los celulares. O la emotiva letra sobre Santiago Maldonado, que hicieron en el momento en que estaba desaparecido. “Sigue pasando que compañeros se ponen a llorar con esa canción. Y nos hizo poner en contacto con el hermano de Santiago, Germán. Nos agradeció. Es fuerte eso”. Gómez Calcerrada finaliza: “Nuestro objetivo es hacer pensar y emocionar. Y las emociones son de distinto tipo. Algunas canciones son graciosas, otras no. Es lo que nos pasa todo el tiempo. En un momento te enojás con lo que pasa y al rato salís con un chiste. Es una tensión permanente que le pasa al pueblo y nosotros reflejamos”.