-¿Escuchaste el disco solista de Adrián? Ruso: Sí. No me gustó. Para nada. A nadie le gustó.
-¿Y volvieron a hablar después de esa separación? Ruso: No. Nada más por papelerío, porque teníamos una SRL y hubo que desarmar todo. Yo tenía un micro de gira que lo sub-alquilábamos, yo le compré la parte... Todo ese tipo de tramiteríos. Separación de bienes, digamos.
-Y vos Martín, como fanático de la banda, ¿cómo lo viviste? Luka: Me quedé pensando en la música nada más. Lo otro es la vida privada de ellos. Las bandas son como las familias. Yo de esa hermosa familia que tenía el Ruso me quedé con lo mejor. Yo soy un hijo de Memphis. Y de Pappo, y de Manal, de Muddy Waters y de BB King. Yo me quedé con el blues. El resto... Ya pasó.
-¿Qué es lo que más te gustaba de Adrián como cantante? Luka: Yo curtí mucho el vivo de Memphis. Y eran una banda de desparpajados arriba del escenario. Adrián era un loco lindo, un tipo que tenía una personalidad muy especial. Podía anejar una banda de 200 desaforados como éramos nosotros y estaba todo bien. Y te hacía erizar la piel. Después para mi Memphis es una cuestión sonora. La parte rítmica para mí es lo más importante. Hay gente que escucha dos acordes de guitarra y ya sabe quién es el guitarrista. Vos escuchás dos notas de bajo del Ruso y ya sabés que es Memphis. Eso es muy particular. La gente lo dice con este nuevo disco: "es Memphis". Y el Ruso es una parte imprescindible. Es co-autor de todas las canciones. Y tiene una capacidad de darle una vuelta de rosca a los temas. Cuando hicimos el disco yo tenía temas pre hechos, y él a todos les dio una vuelta de rosca. Esa vuelta de rosca es el distintivo que tiene Memphis. Hablando musicalmente, de un primero a un sexto. El blusero me va a entender. Si vos vas a una zapada de blues y hacés una bajada de blues como las que hace el Ruso en el bajo, que es pasar de un SOL a un MI, muchos no lo saben tocar y eso es blues. Tiene mucho de la parte musical de Ray Charles, de BB King... Él tiene una manera muy especial de escribir música y esa es la identidad de Memphis.