Una de las mayores expectativas de la entrega de los premios Oscar no está puesta en la ceremonia en sí, sino en la llamada "Alfombra Roja" por donde desfilan las estrellas de Hollywood antes de entrar al salón del Teatro Dolby.
Y los famosos no escatiman en la cantidad de dinero que invierten en un vestuario que lucen ante las cámaras que transmiten, en vivo y en directo, su aspecto a millones de personas que visualizan el evento en más de 200 países.
Una de las ganadoras del Oscar, Lupita Nyong´o llegó con un escotado de Prada color celeste vestido que mostraba más de la cuenta, amén de que su delgadez extrema no le jugaba a favor, ya que dejaba entrever sus costillas.
Por el contrario, Cate Blanchett, se hizo presente en la ceremonia vestida con un modelo de Giorgio Armani que hacía juego con su color de piel y que, sumado a su peinado –hecho para un costado- y sus aros de piedras preciosas, le dieron un toque de elegancia aristocrática.
La sudafricana Charlize Theron es siempre una de las más esperadas por la prensa especializada ya que sabe combinar –por su pasado y presente como modelo- los colores sabiamente y elige siempre vestidos que realzan su silueta hasta el punto justo. No decepcionó tampoco en esta ocasión la rubia que llevó un vestido de Dior que seguramente le hizo ganar nuevos fanáticos.
La nominada Amy Adams, por su parte, eligió un modelo strapless de color azúl, tonalidad que usó por segunda vez consecutiva, que realzó su belleza hasta límites estratosféricos.
Por su parte, el cantante Pharrel Williams –que realizó una actuación en el escenario y bajo el mismo también cuando sacó a bailar a las nominadas de la primera fila- dejó de lado su característico sombrero pero no pudo consigo mismo e hizo recortar el pantalón de su smoking hasta asemejarlo a una bermuda. ¿Será el Sebastián Ortega de Los Angeles?